Efectivos activos y retirados se manifestaron en Rosario y frente a la Casa de Gobierno en Santa Fe por mejoras salariales y laborales. El Ejecutivo provincial anunció sanciones contra 20 uniformados y advirtió sobre acciones violentas e infiltraciones en el reclamo.
El conflicto entre el Gobierno de Santa Fe de Maximiliano Pullaro y sectores de la Policía provincial escaló en las últimas horas tras una serie de protestas que incluyeron reclamos frente a la Casa de Gobierno y la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario. En ese contexto, el Ministerio de Justicia y Seguridad confirmó que 20 efectivos serán pasados a disponibilidad, con retiro de armamento y chaleco antibala.
Las manifestaciones comenzaron durante la noche del lunes, cuando personal policial -tanto en actividad como retirado-, se congregó en las inmediaciones de la sede del Poder Ejecutivo provincial. Todos reclamaban aumentos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo.
Durante la mañana del martes, la protesta se trasladó a Rosario. Allí se registró quema de cubiertas, lo que motivó un operativo de tránsito y el corte total de la calle Gutiérrez, según informó el Centro Integrado de Operaciones Rosario (Cior), que recomendó evitar circular por la zona.
Desde la Casa de Gobierno, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, explicó las medidas disciplinarias adoptadas y cuestionó el desarrollo de la protesta. «En este caso, se fueron montando determinados grupos que empezaron a sumar, a partir de intereses particulares, acciones violentas y antijurídicas, instigaron al personal policial y sembraron fake news», sostuvo el funcionario.

En ese sentido, el secretario de Análisis Criminal de Santa Fe, Esteban Santantino, analizó la situación en diálogo con LN+ y puso el foco en los límites del reclamo. “En la protesta identificamos a efectivos policiales en actividad, con el rostro tapado e infiltrados en una manifestación que tenía originalmente una impronta muy distinta”, afirmó.
Según el secretario de Análisis Criminal, «esos efectivos están vinculados a sectores de la vieja policía que fueron desplazados. Hasta muchos de ellos hoy se encuentran detenidos», lo que, a su entender, desnaturalizó el planteo inicial.
Santantino explicó que el conflicto comenzó con un petitorio concreto, pero luego derivó en dos planos diferenciados. «Por un lado hay un reclamo muy legítimo, que es la parte que integra un plan de seguridad que aborda la provincia de Santa Fe, cuyos resultados son muy positivos», señaló.
Finalmente, destacó que la recomposición salarial ya estaba en agenda. «El tema de la recomposición salarial se trabajó muchísimo, porque ya se venía planificando para jerarquizar trabajos en ciudades como Rosario, además de otros elementos que hacen al bienestar policial», concluyó, mientras el Gobierno provincial busca contener la crisis y aislar los focos de conflicto interno dentro de la fuerza.
