Como informó DIB, el fin de semana pasado el Papa se había comunicado a través de un escrito: “Hermanas y hermanos, les mando estos pensamientos todavía desde el hospital, donde como saben estoy desde hace varios días, acompañado por médicos y trabajadores sanitarios, a quienes doy las gracias por la atención con la que me cuidan”. Así Francisco cerró el texto que escribió para el ángelus del domingo, tercer domingo que no asistió y dirigió el rezo ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro.
De acuerdo con Vatican News, ese día el Papa dijo que siente en el corazón la “bendición” que se esconde dentro de la fragilidad, porque precisamente en estos momentos, cuando la enfermedad vuelve a uno más vulnerable, es que “aprendemos aún más a confiar en el Señor”. Francisco dio gracias a Dios porque le da “la oportunidad de compartir en el cuerpo y en el espíritu la condición de tantos enfermos y personas que sufren”.
El Santo Padre agradeció por las oraciones que se “elevan al Señor desde el corazón de muchos fieles de muchas partes del mundo: siento todo vuestro afecto y vuestra cercanía y, en este momento particular, me siento como ‘llevado’ y sostenido por todo el Pueblo de Dios. ¡Gracias a todos!”.
En cuanto a su salud, este jueves se informó que “las condiciones clínicas del Santo Padre se han mantenido estables respecto de los días anteriores. Hoy tampoco ha presentado episodios de insuficiencia respiratoria. El Santo Padre ha continuado con éxito la fisioterapia respiratoria y motora. Los parámetros hemodinámicos y los análisis de sangre se han mantenido estables. No ha presentado fiebre. Los médicos aún mantienen un pronóstico reservado. Dada la estabilidad del cuadro clínico, el próximo boletín médico se difundirá el sábado”, informó la Oficina de Prensa del Vaticano. (DIB) GML
