En los corralones, en el Palacio Municipal, y en el Concejo Deliberante, muchos empleados expresaban a La Noticia Web haber recibido presiones para no ir a votar. La influencia del “fantasma” de Carranza. El llamado a silencio de Carosio y una inminente denuncia de nulidad apañada con, según se expresó, 700 firmas.
La conocida y reiterada polémica que rodeó a las elecciones del Sindicato de Trabajadores Municipales tuvo un capítulo culminante durante la jornada de los comicios. Desde el anonimato, con temor, muchos afiliados denunciaron presiones de distintos sectores para ausentarse de las urnas.
El día de las elecciones, el secretario general José María Carosio, en búsqueda de la reelección, dejó trascender una única opinión a la prensa: la de denunciar a las elecciones de nulidad. La intención, según se expresó desde el oficialismo gremial, contaba con el apoyo de 700 firmas de afiliados.
En los Corralones, en el Palacio Municipal, y en el Concejo Deliberante, algunos empleados confiaban a La Noticia Web que eran buscados para ser obligados a firmar esa solicitud. Otros expresaban haber recibido presiones y “apretadas” para no ir a votar.
Además, muchos empleados en el Palacio Municipal no obtenían el permiso correspondiente de sus superiores para ausentarse unos minutos de sus puestos de trabajo para acercarse a las urnas.
La lista ganadora encabezada por Jorge Pérez Martínez recibió ayuda durante la campaña de distintos sectores peronistas y de aquellos que prefieren un cambio en la conducción del gremio. Así las cosas, el ex conductor del Sindicato, el procesado durante la gestión Ivoskus, Jorge Carranza, fue señalado como uno de los armadores de este espacio. En este sentido, el actual Intendente habría movido las fichas hasta donde pudo para impedir que el ex secretario general se haga con una porción del triunfo. Incluso Ruggiero confesó a dos importantes dirigentes opositores que Daniel Ivoskus lo llamó un día antes de la elección gremial.
También se supo que en la cena de agasajo a los empleados que trabajaron durante la pasada EPSam, se explicitó un apoyo concreto del ivoskismo al actual secretario general, el concejal de Unión PRO José María Carosio. En el oficialismo, hace 15 días nadie pensaba que el gremialista fuese a perder la elección, y mucho menos abandonar la pelea los comicios.
En este mezcla de intereses, muchos quisieron ser más “papistas que el papa” e incurrieron en el error de insistir intensamente a los empleados para que no vayan a las urnas. En el medio se coló una interna dentro del ejecutivo, cuando la recientemente renunciada secretaria de Gobierno Nilda Romero facilitó la sala Victoria Pueyrredón para instalar urnas. Algo que no simpatizó a cierto sector del oficialismo. Por su parte, el presidente del Concejo Deliberante Juan Callegher estalló en furia cuando se enteró que muchos empleados del cuerpo habían recibido ordenes de no participar de los comicios.
Las intenciones de no volver al pasado y de no darle oxígeno al procesado Carranza terminó por manchar una jornada que, por suerte, no lamentó ningún acontecimiento de violencia. Pero dejó algunas manchas para tener en cuenta.
En caso de confirmarse en las próximas semanas en el Ministerio de Trabajo el triunfo de Pérez Martínez, ya se habla que el Intendente dejaría de hacer los descuentos automáticos a los empleados municipales que son afiliados, para vaciar el sindicato. El jueves, más de un dirigente peronista brindó con champagne...

