El intendente de San Isidro bajó el tono de su propuesta para las elecciones nacionales, pero defendió la idea de una fórmula conjunta y pidió una interna amplia. Jorge Macri agradeció los elogios pero le cerró las puertas del PRO.
Gustavo Posse pateó el tablero este miércoles con una declaración imposible de pasar por alto en el Frente Renovador: "Massa podría ir de vice de Macri". Así lo publicó el diario Clarín en una entrevista en la que analizó que tanto el jefe de Gobierno porteño como Daniel Scioli tienen "una escala superior" en la carrera por la Casa Rosada.
La afirmación, por supuesto, hizo "ruido" puertas adentro del massismo. Y el intendente intentó volver sobre sus palabras. "Es un análisis corto de lo que charlamos", dijo en radio Mitre respecto a la conversación que había mantenido con el periodista.
En diálogo con Alfredo Leuco, Posse observó que hoy Scioli tiene "una largada superior a la que tenía Cristina Kirchner" en la última elección, cuando terminó sacando el 54%. Por eso, sostuvo que es "necesario sumar los esfuerzos". ¿Los de quiénes? De Massa y Macri. "Tal vez ellos no están del todo de acuerdo. El análisis era por qué ellos no podían compartir fórmula", explicó.
"En lugar de ser candidato de una federación de candidatos a gobernador donde ya somos seis, y ahora vendría un séptimo, lo que prefería era ser candidato de un sector mucho más amplio. Y que hubiera una PASO grande, que estuvieran integrados Macri y Massa, en una búsqueda para poder asegurar que habrá un cambio en la Argentina", indicó.
El dirigente radical dijo que fue en ese contexto en el que se preguntó "por qué uno de los dos no es vice". Pero a la hora de fijar prioridades, volvió a colocar a Macri como mejor posicionado, en detrimento del jefe del espacio al que representa. "Porque en tal caso el que no es gobernador es vice y los dos proponen la gestión", insistió, y elogió la gestión en la Ciudad.
Consultado sobre el posible salto de Martín Insaurralde al FR, lo que engrosaría la lista de aspirantes a la gobernación, Posse no vaciló en reiterar las acusaciones que ya había planteado en la última campaña, que los encontró enfrentados. Al respecto, denunció las carencias de Lomas de Zamora, y lanzó: "Nunca se dedicó a la gestión, sino a ser secretario privado de quienes se dedican al juego".
En cuanto a la dura crítica que mereció su frase sobre Massa por parte de Felipe Solá, evitó polemizar: "Le mando un abrazo grande", dijo.
La última pregunta que respondió fue elocuente respecto a sus preferencias. Demoró varios segundos en silencio antes de contestar a quién votaría a presidente si los comicios fueran este domingo, hasta que recayó en "una fórmula donde estén Massa y Macri". Y no quiso pronunciarse fuera de ese escenario.
