Frente a las críticas por la falta de apoyo estatal a los familiares del papa Francisco, el oficialismo respondió con declaraciones de Martín Menem y Nahuel Sotelo, quienes justificaron la postura del Gobierno.
El presidente Javier Milei partirá este jueves rumbo a Roma con una comitiva oficial reducida para asistir a las exequias del Papa Francisco. En este contexto, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, hizo una aclaración pública: los legisladores que deseen viajar deberán hacerlo «con sus propios recursos», en respeto a la «austeridad, simpleza y compromiso» que representó el Sumo Pontífice. Así, descartó la utilización de fondos públicos para tal fin.
La intervención de Menem surge luego de una controversia que se desató por la falta de apoyo institucional para los familiares del Papa, quienes pudieron viajar gracias al gesto solidario de los dueños de una agencia de viajes que les obsequiaron los pasajes para estar presentes en el Vaticano.
Desde el Ejecutivo, el secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo, tomó la palabra y aclaró que el Gobierno había mantenido «contacto con la familia Bergoglio«, en alusión a conversaciones con José Bergoglio, sobrino del pontífice. Además, cuestionó el uso político de la «muerte» del Papa.
Previamente, la diputada nacional Danya Tavela, de Democracia para Siempre, se había pronunciado en contra de conformar una delegación parlamentaria para viajar al funeral en Roma, argumentando que sería un “gasto innecesario” y criticando a quienes “ahora lo homenajean después de años de cuestionarlo”.
Es así que finalemente el presidente viajará acompañado por siete funcionarios: Karina Milei, Guillermo Francos, Gerardo Werthein, Sandra Pettovello, Patricia Bullrich y el vocero Manuel Adorni. Junto a ellos, volarán otros ocho asistentes que integran el equipo de seguridad y personal técnico. En total, 15 personas abordarán el avión presidencial AR01 que despegará este jueves a las 22 desde el aeroparque metropolitano con destino a la capital italiana.
El itinerario incluye una escala técnica para recarga de combustible, con llegada prevista a Roma el viernes a las 19, hora local, justo para el cierre de las ceremonias fúnebres que se desarrollan en la Plaza San Pedro.
Desde la red social X, Menem compartió un mensaje titulado «Austeridad, simpleza y compromiso», en el que desmintió «infundadas versiones» acerca de que el viaje de diputados sería financiado con fondos públicos.
«Quiero ser claro al respecto: cualquier legislador está en libertad absoluta de concurrir a las exequias del Papa, pero deberá costear los gastos con sus propios recursos», sostuvo el presidente de la Cámara baja, remarcando que su rol implica «ejercer con la debida prudencia y seriedad el manejo de los recursos económicos asignados que son aportados con el esfuerzo de todos los argentinos».
En línea con los valores que promovió Francisco, Menem destacó que «es momento de evitar las pompas y protocolos tradicionales», al tiempo que subrayó que «la austeridad, simpleza, y compromiso fueron tres valores fundamentales que el Santo Padre transmitió tanto en su pontificado como a lo largo de su vida«.
El diputado informó que ya se otorgaron las licencias o postergaciones necesarias para que las actividades legislativas no se vean afectadas por la ausencia de quienes decidan asistir.
A tono con Menem, Nahuel Sotelo también intervino en la discusión a través de un mensaje en redes sociales, donde sentenció que «no es aceptable hacer política a cualquier precio».
“Generalmente no me suelo sumar a hacer aclaraciones porque prefiero que la verdad siempre actúe por delante. Pero debido a la situación, esta vez, tengo que hacer una excepción”, escribió. Además, llamó a los periodistas a informarse antes de emitir juicios: “Le pido a los periodistas, de buena fe, que antes de salirse a poner una capa de ‘héroes’ de pacotilla, infórmense”.
Sotelo explicó que, desde su rol en la Secretaría de Culto, mantuvo comunicación directa con la familia del Papa «antes del fallecimiento del Papa Francisco«, incluso durante su internación. “Mi primera reacción ha sido llamar a José Bergoglio, sobrino directo del papa Francisco”, afirmó. Según relató, José le expresó que tanto él como su madre decidieron no viajar, entendiendo que esa era la mejor manera de “honrar la memoria de Francisco”.
El funcionario también se mostró crítico con ciertos sectores de la prensa: “No hagan política o periodismo a costa de cualquier cosa”.
En un emotivo gesto, una ciudadana facilitó que Mauro, otro de los sobrinos del Papa, pudiera llegar a Roma junto con su esposa para despedirse de Francisco. El conductor Luis Novaresio relató al aire: «Rita, de Corima Tours, a quien no conocía hasta ayer, nos escribió por Instagram y nos dijo: ‘Yo le pago el pasaje a él y a la esposa’».
Gracias a la gestión del programa televisivo, en colaboración con el Renaper y la parroquia argentina en Roma, también se resolvieron el alojamiento y la emisión urgente del pasaporte, ya que la familia no contaba con ese documento.
“Esto lo debería haber hecho algún estamento del Estado«, reflexionó Novaresio. “No pasó. Lo hizo una ciudadana”.
Desde su banca, la diputada Danya Tavela volvió a rechazar la conformación de una delegación legislativa para asistir a las exequias. Enfatizó: “No es necesario enviar ningún tipo de comisión” y pidió “ser ejemplares y menos hipócritas”, en referencia a los legisladores que hoy homenajean al Papa después de haberlo criticado durante años.
También aludió al viaje presidencial y planteó: “En nombre de esa ejemplaridad y de la austeridad con la que usted ha manejado la Cámara, le sugeriría que no hace falta enviar a nadie más”. Y cerró: “Con el viaje del jefe de Estado ya es suficiente”.
Durante su intervención, Tavela expresó que recibió consultas de periodistas sobre quiénes integrarían una eventual comitiva legislativa. “No se trata de ir o no ir: se trata de qué mensaje damos con el uso de los recursos públicos en este contexto”, remarcó. Además, apuntó directamente contra quienes “lloraron todo el tiempo porque el Papa nunca vino a visitarnos” y lo tildaron de “comunista, peronista o kirchnerista”. Ahora —señaló— esos mismos quieren estar presentes en su despedida.
