El vicepresidente del PJ de San Martín consideró que el gobierno porteño sufre las disputas “entre el sector duro y el espacio dialoguista” mientras el oficialismo “enfrenta los problemas, gobierna y ofrece soluciones”. “La oposición usa a los medios para amplificar los problemas”, agregó.
LaNoticiaWeb entrevistó a Alejandro Phatouros, peronista de San Martín y desde el 2017 vicepresidente del Partido Justicialista local. Apoyos a Alberto Fernández y fuertes críticas a la oposición mediática y política.
La Provincia anunció que, desde las medidas aplicadas hace tres semanas, se bajó la cantidad de contagios. En CABA pasó algo similar pero en menor porcentaje. ¿Cómo analizás este momento?
Lo analizo con la realidad. Todos tenemos un familiar o amigos que tuvieron dificultades para conseguir una cama en terapia intensiva. Se incrementó el número que gente contagiada. El gobierno nacional intenta darle una solución a este problema, pero en frente hay algunos gobernantes que gestionan en medio de la interna política de Juntos por el Cambio, con disputas entre el sector duro y el sector dialoguista. La interna de JxC le hace tomar posiciones a Larreta que nada tienen que ver con el sentido común. Está a la vista la cantidad de chicos con COVID en el Hospital de Niños. No hay ninguna razón para ponerse en contra de las medidas de cuidados que toma el gobierno. El rechazo tiene que ver con un posicionamiento político.
También sucede que las internas influyen en la coalición de gobierno. Los últimos días se vieron disputas por un subsecretario, un funcionario de segunda o tercera línea.
La coalición de gobierno enfrenta problemas, gobierna y ofrece soluciones. Obviamente hay tensiones en la resolución de algunos problemas, como con las tarifas. Pero esto se magnifica por la interna de la oposición de JxC. Lo que comentás es el tema bandera de los medios opositores, sobre todo de La Nación, que tiene un canal cuyo accionista es el expresidente Macri. Son problemas que hay que corregir y coordinar mejor. Es complejo llevar un gobierno adelante en medio de una pandemia. Puede haber miradas que no sean iguales. Pero en general todo esto se relaciona con la magnificación de los problemas. Estamos buscando soluciones, y en frente están los que nunca encontraron una solución cuando fueron gobierno. Hablan de la presencialidad y siendo gobierno en Provincia pretendían cerrar escuelas en Tigre. En CABA pasó lo mismo con las escuelas de enseñanzas de adultos. Es un discurso electoral y usan los medios para amplificar todo.
¿Y qué te queda de la gestión bonaerense en el AMBA, con el diálogo con los intendentes?
Está Teresa García, una dirigente de amplia experiencia que conoce y ayuda. Nosotros tenemos una mirada algo unitaria. Al principio de la pandemia, para poder acceder a CABA, había controles por todos lados. Entonces se hablaba de la demora de los bonaerenses que iban a trabajar a Capital. Era unidireccional, hacia CABA. Cuando Kicillof puso los controles al revés, controlando a los que van de CABA hacia Provincia, entonces empezaron a rasgarse las vestiduras. En todo hay un doble discurso. Tendrían que aportar soluciones para superar el problema, pero está todo tan atado a una cuestión electoral. La representación más fiel de los talibanes de la oposición es esa persona que hizo una fiesta para 70 personas en Nordelta, y que luego desconocía a la autoridad policial cuando se hizo presente. Encima cuando empezás a ver sus antecedentes, tenés una desgraciada ocurrida en la costa (NdeR: El empresario que organizó la fiesta clandestina en Nordelta había sido condenado por un derrumbe en el que murieron 6 personas en Santa Teresita). Todos tenemos que ayudar desde los distritos, los que gobiernan y los dirigentes. Con mi grupo político estamos buscando a quienes no se vacunaron, ayudando en los barrios con las inscripciones. Así hay 40 puntos en San Martín, sumado al plan Detectar. El intendente explicó la preocupación por los casos diarios, que se amesetaron arriba. Dentro de la coalición de gobierno convivimos sectores que hace tres o cuatro años no estábamos juntos. Ahora participamos de un equipo, ayudándonos, tratando de colaborar. Nos necesitamos unidos en apoyo a quien toma las decisiones. Las cosas que decide tienen una gran incidencia. No se puede banalizar todo para que la gente que viene enojada por pandemia, se enoje aún más. Hay una falta de responsabilidad. El presidente a veces tiene razones para enojarse y ser vehemente, porque del otro lado no están ayudando en nada.

