Luego de los anuncios de Pfizer y de Moderna sobre sus nuevas vacunas, especialistas difieren en cuanto a opinión sobre estas.
Si bien los riesgos de la Pandemia vas mermando de a poco y la sociedad se empieza a acostumbrar a convivir con el virus del COVID, las vacunas constantemente se seguirán modificando para apaciguar los efectos de las nuevas variantes.
En este marco, Pfizer y Moderna ya anunciaron sus nuevas versiones de sus vacunas bivalentes que están fabricadas con una tecnología ARNm, aquí existen posturas encontradas entre especialistas.
Según datos de Vaccine Tracker (covid19.trackvaccines.org), los proyectos de vacunas contra el Covid en danza a nivel mundial ascienden a 217, respaldados por unos 750 ensayos clínicos. De esos, 83 vacunas llegaron a fase 3. Y, aunque solo conozcamos unas pocas, hay 40 vacunas contra el SARS aprobadas en el mundo.
Sobre estas dos mencionadas, cabe destacar que están fabricadas con una tecnología ARNm, que según sostuvo el pediatra investigador de Fundación Infant, Gonzalo Pérez Marc «en comparación a otras plataformas, la tecnología ARNm permite mayor adaptabilidad en un corto plazo”.
Pérez Marc recordó que una de las virtudes de esta plataforma es que «se utiliza información genética del virus para generar (sintéticamente) una proteína que imite una proteína del SARS-CoV-2, lo que generará una respuesta de anticuerpos en el organismo. Lo interesante es que uno puede ir cambiando la información que coloca, de modo que la proteína generada codifique las distintas variantes y subvariantes«.
Sin embargo, existen desertores de esta información, el inmunólogo Jorge Geffner (investigador Superior del INBIRS-Conicet y director del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la UBA), sostiene que las aplicaciones de las segundas dosis, la protección que brinda “es muy buena, incluso en Argentina, donde la campaña cubrió de manera muy extensa a la población, pero hay una patita floja, que es la tercera dosis”.
Sobre los anuncios de Moderna y Pfizer de vacunas bivalentes, Geffner se mostró cauteloso: “La más avanzada es la de Moderna: la mitad de la vacuna combina secuencias de Wuhan, y la otra mitad, de Ómicron B.1. El preprint que publicaron habla del parámetro de inmunogenicidad, que es uno de los dos a considerar, pero no es el único ni el más importante”.
