Siendo presidente de la Comisión de Educación, Balcázar se opuso ferozmente a la ley que prohibía el matrimonio infantil en Perú
En una nueva muestra de la inestabilidad crónica que padece el sistema político peruano, José María Balcázar Zelada juramentó anoche como presidente interino de la República. El abogado de 83 años, integrante de la bancada de Perú Libre, se convierte así en el octavo presidente de Perú en los últimos diez años, una cifra que evidencia una fragilidad institucional sin precedentes en la región.
Balcázar llega al Palacio de Pizarro tras la destitución de José Jerí, quien apenas cumplió cuatro meses en el cargo antes de ser removido por el Congreso debido a presuntos vínculos irregulares con el sector empresarial. Esta sucesión de mandatos interrumpidos ha dejado al país en un estado de desconfianza pública total, a las puertas de las elecciones generales de abril.
Más allá de la crisis de gobernabilidad, el nombre de José Balcázar evoca una de las controversias éticas más agrias del parlamento reciente. En 2023, siendo presidente de la Comisión de Educación, Balcázar se opuso ferozmente a la ley que prohibía el matrimonio infantil en Perú, dejando frases que hoy vuelven a ser recordadas con indignación por sectores civiles:
«De 14 años para arriba no hay ningún impedimento; todos tienen relaciones sexuales. Profesores con alumnas, maestras con alumnos, entre alumnos también; eso está bien«, afirmó en aquel entonces, argumentando que las uniones tempranas «ayudan al futuro psicológico» de la mujer.
Estas declaraciones, que en su momento provocaron el repudio del Ministerio de la Mujer y de organismos internacionales, marcan hoy el inicio de un mandato que nace bajo la sombra del cuestionamiento moral.
A la polémica frase se suma un historial judicial y ético complejo. El flamante presidente interino fue expulsado definitivamente del Colegio de Abogados de Lambayeque en 2024 por presunta malversación de fondos durante su etapa como decano.
Además, enfrenta investigaciones fiscales por tráfico de influencias, cargos que Balcázar ha negado sistemáticamente, atribuyéndolos a maniobras de sus opositores.
