El ex presidente de Uruguay habló de una crisis dirigencial global. Respaldó a Alberto Fernández y dio definiciones acerca de lo que cree que sucederá en función de la pandemia del coronavirus. Sus principales ideas.
“Los líderes mundiales son una consecuencia de la época que estamos viviendo. Hay una tendencia a ser una manga de chantas. Salvo un poco, la que ve más lejos es la vieja Merkel que se está por ir. Estamos fritos”, dijo el ex presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, en una entrevista con Filo News. El ex mandatario habló de una crisis de dirección política en el mundo y la necesidad de tomar decisiones de carácter global.
“Estamos navegando en un barquito con una interdependencia cada vez más creciente. Los pobres de África no son de África, son de la humanidad. A la corta o a la larga nos va a salpicar a todos. Tenemos que pensar y tomar medidas por todo el planeta. Los intereses inmediatos son más fuertes que las decisiones globales de largo plazo”, explicó.
Respecto del Covid-19, se mostró preocupado por lo que pueda llegar a pasar después de que se solucione la cuestión sanitaria. “Hoy tenemos la crisis de la pandemia. Pero pasado mañana tenemos las consecuencias. Tres mil millones de personas en este mundo haciendo cuarentena y parados. Eso es demasiado como para que no nos salpique a todos”, advirtió Mujica, quien también espera que haya una crisis de precios. “No hay nada estable, está todo en juego”, concluyó.
El referente del Frente Amplio respaldó al presidente argentino, Alberto Fernández, y dijo: “Va bien. Va a generar bronca porque hay mucha gente paralizada. Es inevitable, porque hay contradicciones ahí”. No obstante, opinó: “Da la impresión de que es una persona moderada que quiere encontrar salida. No es fácil. Porque la historia no la cambian los líderes. Lo importante es el tamaño de la fila india. Es decir, la clave no es Fernández, la clave es el respaldo colectivo y social. Eso es lo que define y es lo más complicado de sostener en el tiempo”.
En la última semana, el actual presidente charrúa, Luis Lacalle Pou, decidió reducir los salarios de toda la clase política uruguaya. Luego, se fogoneó la misma discusión de este lado del charco. En este sentido, Mujica definió: “Acá se tomó la decisión de bajarlos, pero no alcanza. Sí, hay bajarlos. Pero eso es epidérmico. Es más bien un saludo a la bandera si no es acompañado de políticas”.
Si bien el ex mandatario dijo no sentirse cómodo haciendo futurología, auguró que se vivirá una época “relativamente convulsionada, con mucho inconformismo por muchas partes”. Habló de que, en una etapa esencialmente consumista del capitalista y una cultura favorable a la acumulación en gran escala, se sentirá la aguja y el peso de la crisis económica y que eso caerá sobre las “expectativas subliminales” de mucha gente y producirá mucho inconformismo. Además, cree que la presencia de China seguirá creciendo en el mundo, “nos guste o no”, y que la influencia de Europa será cada vez menor. “Hay cambios en todas las relaciones de poder de todo el mundo”, aseguró.
