En el PRO evalúan trabar la discusión presupuestaria en caso de que Kicillof avance de manera definitiva con la eliminación de las PASO.
El gobierno bonaerense presentó ante la Legislatura el proyecto de Presupuesto para 2023, que contempla gastos por $6,9 billones, así como la Ley Impositiva, que determina incrementos tributarios por debajo de la inflación.
La iniciativa, que ingresó por la Cámara de Diputados, prevé un déficit primario $ 81 mil millones y un déficit financiero de $ 249 mil millones (3,7%).
Además, incluye pedidos de financiamiento con organismos internacionales en moneda extranjera, así como una autorización para pedir endeudamiento por $168.000 millones y no incluye, como otros años, el FIM.
También se prevé una suba del 60% promedio en el Impuesto Inmobiliario y de un 40% en el Impuesto Automotor, una cuestión que preocupa a la oposición.
Por la oposición tiene previsto presionar y es que hasta que no se defina la posición del oficialismo respecto a las PASO, que tiene su impacto en la Provincia, entienden que no hay que prestarse ni siquiera a debatir el Presupuesto. En la oposición entienden que han votado la Ley de Presupuesto en los últimos dos años y la Ley Impositiva, pero que ahora hoy un Gobierno que “intenta cambiar las reglas” electorales con el único objetivo de perjudicar a la oposición.
Es por ello que son muchas las voces que entienden que si el oficialismo intenta en la provincia de Buenos Aires impulsar la eliminación de las PASO, van a chocar con el no tratamiento del Presupuesto.
En materia presupuestaria quedaría vigente la normativa actual, la cual le otorgaría discrecionalidad al Ejecutivo y al gobernador de la provincia. No así, en materia de endeudamiento, dado que Axel Kicillof no tendría facultades (al menos delegadas por la Legislatura) de avanzar en la toma de créditos para financiar sobre todo obras de infraestructura.
