El informe de Amnistía Internacional expone el saldo represivo del ‘Protocolo Anti-piquetes’: 1155 heridos, decenas de detenidos y un patrón sistemático de violencia en las manifestaciones bajo la gestión Milei.
Amnistía Internacional (sede Argentina) presentó su informe titulado “Disenso en riesgo”, que detalla las cifras alarmantes de hechos represivos ocurridos en el marco del ‘Protocolo Anti-piquetes’, instaurado por la exministra de Seguridad Patricia Bullrich y continuado durante la gestión de Javier Milei. El relevamiento abarcó 15 manifestaciones y evidenció un uso desproporcionado de las fuerzas de seguridad como norma.
Entre los datos más preocupantes, el informe señala que 1155 personas resultaron heridas, muchas de ellas con lesiones graves; 33 con impactos de balas de goma en la cabeza o el rostro, provocando daños severos en la visión. Además, 50 trabajadores de prensa fueron heridos mientras cubrían las protestas y 73 personas fueron criminalizadas por participar en las mismas.
“Se ha encontrado un patrón de represión y criminalización contra quienes se manifestaron en contra de las políticas de esta administración”, expresó la organización, subrayando el uso sistemático de la violencia represiva como respuesta a las expresiones de descontento social.
El informe también documenta el uso abusivo de gases lacrimógenos, balas de goma, camiones hidrantes, golpes con tonfas y bastones, y detenciones arbitrarias. En algunos casos emblemáticos, incluso niños y niñas fueron víctimas de la represión.
Desde Amnistía Internacional remarcaron la importancia de visibilizar estas prácticas para evitar su normalización y garantizar el derecho a la protesta como un pilar fundamental en democracia.
