El presidente de La Libertad Avanza bonaerense busca consolidar volumen político propio en la Provincia. El encuentro apuntó a exhibir músculo territorial y dejar en un segundo plano al espacio que responde a Santiago Caputo.
Sebastián Pareja aceleró la construcción política de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires y avanzó con la organización de un cabildo abierto que reunió a dirigentes, militantes y armadores del oficialismo libertario. El objetivo central pasó por mostrar capacidad de movilización propia y reforzar el liderazgo del sector que responde de manera directa a Karina Milei, en medio de las tensiones internas con el espacio conocido como “Las Fuerzas del Cielo”.
La actividad apareció como una demostración de poder dentro del universo libertario bonaerense. En el entorno de Pareja buscaron instalar la idea de una estructura con despliegue territorial y capacidad electoral, con presencia en municipios donde el oficialismo nacional todavía mostró debilidad organizativa.
El armado del titular de LLA en Buenos Aires tomó distancia de los sectores ligados a Santiago Caputo. La disputa interna escaló durante las últimas semanas por el control político del partido, la definición de candidaturas y el manejo territorial en distintos distritos del conurbano y el interior provincial.
En el entorno de Pareja insistieron con la necesidad de fortalecer una estructura política clásica para afrontar la elección bonaerense. También cuestionaron el funcionamiento de los grupos digitales y las expresiones más ideológicas del oficialismo libertario, que quedaron identificadas con “Las Fuerzas del Cielo”.
El cabildo abierto buscó además ordenar a los referentes locales que orbitan alrededor de Karina Milei. El karinismo intentó cerrar filas frente a las disputas internas y enviar un mensaje hacia la Casa Rosada: el armado bonaerense pretendió autonomía política y peso propio dentro de la coalición oficialista.
Dentro de La Libertad Avanza reconocieron que la pelea interna creció tras varios episodios de exposición pública entre dirigentes cercanos a Caputo y referentes alineados con Pareja. La discusión ya no quedó limitada a diferencias de estilo. También involucró el reparto de lugares, la estrategia electoral y el vínculo con sectores provenientes del PRO y del peronismo.
En ese marco, el sector de Pareja apostó a un esquema más amplio y pragmático. El armado bonaerense abrió negociaciones con dirigentes territoriales y exfuncionarios de distintos espacios políticos. La intención pasó por sumar volumen para competir en una provincia donde el oficialismo nacional todavía no logró una estructura consolidada.
El cabildo abierto apareció entonces como una señal interna de disciplinamiento y construcción de poder. El mensaje apuntó tanto a la oposición como a la propia interna libertaria. Pareja buscó dejar en claro que el karinismo pretendió controlar el partido en Buenos Aires y conducir la estrategia electoral sin interferencias externas.
