En diálogo con LaNoticiaWeb, el diputado nacional de Nuevo Encuentro sostuvo que el Gobierno ya mostró una intención clara de solucionar el conflicto y que quienes continúan con la protestas tienen “una segunda intención que va más allá de la cuestión estrictamente salarial”. A su vez, habló sobre la llegada de Sabbatella a la conducción del AFSCA y la no renuncia a su banca. AUDIO.
El jueves por la mañana, durante la emisión de “Pasa de Todo” por la FM Diez57, el equipo de LaNoticiaWeb dialogó con el diputado nacional de Nuevo Encuentro Carlos Raimundi sobre dos temas de la coyuntura nacional: el reclamo de gendarmería y prefectura, y la llegada de Sabbatella al AFSCA.
¿Cuál es su lectura de lo que está sucediendo con Prefectura y Gendarmería?
Que continúe la manifestación hace que tome un cariz poco más político, porque el tema estrictamente salarial estaba encauzado desde ayer, no digo resuelto, digo que estaba encauzado institucionalmente. No se puede mantener un conflicto gremial de fuerzas de seguridad, porque no es lo mismo que un reclamo gremial de cualquier otra actividad laboral. Esto no puede extenderse en el tiempo, por lo que esas fuerzas representan simbólicamente para la sociedad, por la sensibilidad histórica que tenemos en nuestra memoria de lo que ha sucedido en la Argentina cada vez que han sucedido este tipo de cosas. Si hay gente que persiste en ese tipo de movilización, no digo que sean mayoritarios, indudablemente tienen una segunda intención que va más allá de la cuestión estrictamente salarial.
¿Cuál sería esa intención?
Destituyente completamente. Vincularse con todo ese clima de beligerancia que vemos en las redes y en el poder, y aprovecharse de eso.
¿Usted está de acuerdo con el reclamo principal, el salarial, que están haciendo?
Primero, el gendarme o prefecto es un ciudadano, un trabajador que podría ser mi vecino o cualquier persona, en ese sentido, tiene que tener garantizadas todas las condiciones de dignidad, de salario, de equipamiento, de condiciones de trabajo, en blanco, como corresponde. Creo que el gobierno tomó nota del problema que había, que probablemente de venga arrastrando desde hace un tiempo atrás y había que tomar cartas rápidamente en el asunto. El gobierno ya garantizó que ningún trabajador va a cobrar menos que el mes pasado hasta tanto se estudiara integralmente la cuestión.
En el nuevo petitorio de reclamo, está el básico de 7 mil pesos. Esto se le entregó a Sergio Berni, que quedó en contestar el martes, ¿esto no puede resolverse con mayor celeridad?
Ahí ya hay que tener información un poco más calificada. No sé cuáles con los elementos que tuvo en cuenta este funcionario para poner ese plazo. Creo sinceramente que este es un gobierno que no quiere atentar contra la dignidad de los trabajadores, no ha resuelto todos los problemas, pero la tendencia es a blanquear. Así que si un funcionario que forma parte de este gobierno pone ese plazo, me imagino que debe tener alguna razón.
Si el inicio de este problema hubiese sido un error en el Ministerio que conduce Garré, ¿Cree que deberían hacer una autocrítica o dar un paso al costado?
La autocrítica se hace implícitamente, aunque no se diga la palabra, desde el momento que relevan a las cúpulas. En los errores de las liquidaciones, me inclino a ver que no hubo un error ingenuo, porque las hacía la misma fuerza…
Pero siempre sobre la fuerza está la ministra
Por eso. La ministra lo que hace ahora es tomar la responsabilidad de que el estado sea el que liquida y no dejarle esa responsabilidad a la fuerza.
Le cambio el tema, ¿cómo vivió la asunción de Sabbatella al frente del AFSCA?
Es una decisión muy inteligente de la presidenta porque combina capacidad de gestión con transparencia, que son las dos cosas que no pueden faltar en la aplicación definitiva de la ley. Hay un plazo establecido por la corte, que se ha excedido de lo que la ley planteaba originalmente, hay que hacerla cumplir. Creo que aquí no hay que ser demasiado estridente en las declaraciones sino efectivo en los hechos. En ese sentido hay una ley que pone límites, hay una corte que fijó un plazo y dentro de ese plazo hay que ponerle los límites a todos los grupos. Sabbatella ha sido muy claro diciendo que no había excepciones, así que todo el mundo debe adecuarse a lo que dice la ley.
¿Se puede asociar cierta agitación social con el 7D?
Absolutamente, aunque no hubiese sucedido esto de gendarmería. Si ustedes recorren los portales de los medios que pueden ser afectados por la ley, van a ver que se colocan algunas cosas que no son noticias, sino disparadores de comentarios que tienen un nivel de agresividad extraordinario. No creo que cuando aparecen miles de comentarios, como en unas declaraciones de Fito Páez, sean tantas personas. Son pequeños gabinetes que trabajan de escribir comentarios. Pero lo que hacen, sin duda, es agitar. No tengo ninguna duda. Creo que hay una parte de esos provocadores que hoy no tienen condiciones, pero que si las tuviesen llegarían más lejos.
¿Qué les dice a los dirigentes de la oposición que piden la renuncia a la banca de Sabbatella?
Ese es un tema clarísimo. Si la persona que reemplazara a Sabbatella fuera de Nuevo Encuentro, renuncia y entra un legislador de Nuevo Encuentro. Pero como las personas que deberían reemplazarlo se fueron del partido. No le vamos a dar la FAP la banca, ellos integraron el Grupo A en el parlamento. Es tan claro como eso.
Uno está 100% de acuerdo con la ley de medios en la teoría. Pero hablando con varias radios alternativas y organizaciones sociales, muchos se quejan y dicen que en realidad no se ha democratizado la cuestión de los medios, ¿cree que esto puede llegar a cambiar después del 7 de diciembre?
Yo creo que va a cambiar ya mismo. Creo que hubo un gran curso inicial, luego una meseta en la gestión que hizo que muchas de las cosas no se realizaran con la celeridad necesaria. Creo que ese ritmo se va a recuperar ahora, a partir de esta nueva gestión.
