Sin la presencia de Karina Milei, dirigentes de ambos espacios mantuvieron un encuentro para coordinar una posible alianza en 2027. «Compartimos el convencimiento de que la Argentina no puede volver a caer en manos del populismo», expresaron.
Luego de la conversación telefónica entre la presidente de La Libertad Avanza a nivel nacional, Karina Milei, y el presidente del PRO, Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, convocó a una reunión de trabajo al presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo.
El objetivo de ambos espacios es empezar a trabajar en una posible alianza de cara a las elecciones del 2027, en las que el presidente, Javier Milei, buscará la reelección hasta el 2031.
La reunión empezó después de las 11 de la mañana en Casa Rosada luego de que la secretaria general de la Presidencia abriera el canal con Mauricio Macri y acordó con el expresidente la creación de esta instancia de diálogo.
Además de los dirigentes mencionados, estuvieron el secretario General del PRO a nivel nacional, Fernando de Andreis; al vicepresidente de La Libertad Avanza, Martín Menem; y al responsable político de La Libertad Avanza, Eduardo “Lule” Menem.
Los participantes destacaron que fue una «muy buena reunión» y un gran primer paso para «construir un trabajo conjunto y blindar el cambio».
Además, afirmaron: “Compartimos el convencimiento de que la Argentina no puede volver a caer en manos del populismo. Por eso, esta dinámica de trabajo continuará con reuniones periódicas cada 15 días. También repasamos la agenda parlamentaria de los próximos meses para avanzar con las reformas que necesita la Argentina”.
Macri habilitó la negociación y entiende que, si el partido amarillo no llega a un entendimiento con los libertarios, la división puede favorecer al peronismo. Las negociaciones continuarán en los próximos días, a pesar de que todavía faltan varios meses para las elecciones del año que viene.
La provincia de Buenos Aires aparece como el principal foco de negociación entre las partes no solo por la importancia del territorio, sino por el peso electoral que el peronismo tiene, sobre todo, en el conurbano bonaerense.
