La entidad busca reducir su déficit. El desplazamiento de Regazzoni fue en esa sintonía. Pero hay áreas en las que el gobierno debe priorizar la sensibilidad. La salud de los jubilados es una de ellas. Sin embargo, parece no torcer el rumbo y optar por reducir el déficit también en esta área.
La Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), confirmó que la rescisión del convenio entre el PAMI y la industria farmacéutica es oficial desde las "0 horas del próximo 29 de junio".
Los laboratorios manifestaron su rechazo a esta postura del PAMI alegando que no se cumplen contratos y que de su parte pusieron "el mayor esfuerzo para evitar que afecte a los jubilados". Sin embargo, manifestaron que los medicamentos seguirán disponibles "en todas las farmacias del país" a partir del 29 de junio.
Desde el PAMI aseguran que los afiliados no se van a ver perjudicados, pero jubilados y defensores denuncian que no se cubren. En casi todas las áreas el gobierno llevo adelante ajustes para reducir el déficit. Pero en algunas debiera priorizar la sensibilidad y las consecuencias sociales que trae esa reducción.
La renuncia de Carlos Javier Regazzoni en marza, se dio en el marco de un debate sobre el Plan Remediar, que sufrirá un drástico recorte y afectará a 16 millones de personas. La novedad oficial es que el plan pasará de 74 medicamentos que entregaba a 27, sin embargo en los centros de salud aseguran que el gobierno sólo entrega 7.
La gestión de Regazzoni al frente del PAMI estuvo signada por los ajustes en la obra social que afectaron a sus beneficiarios. Achicó drásticamente la lista de medicamentos con cobertura del cien por ciento. También mantuvo enfrentamientos con los farmacéuticos, a los que frenó los postergados pagos del PAMI lo que desató en varias ocasiones que los mismos suspendieran el suministro de medicamentos a los jubilados; y anunció que quienes cobraran haberes superiores a 8500 pesos o un auto de menos de diez años de antigüedad dejarían de percibir medicamentos con el cien por ciento de descuentos, lo que afectó a 200 mil jubilados y pensionados. También modificó unilateralmente los contratos de los médicos de cabecera de la obra social y se enfrentó a los bioquímicos, reduciendo la cantidad de laboratorios prestadores del PAMI.
