El nuevo titular del Palacio de San Martín tiene un perfil de trader, luego de su paso por el J.P. Morgan. Su misión es asegurar que lleguen dólares a la Argentina.
La misión de asegurar el financiamiento
Ahora no es extraño que un exdirectivo del JP Morgan, especialista en administrar fondos de terceros, acceda al máximo escalón de la diplomacia: la idea será que no haya cortocircuitos ni malos entendidos ante el mecenazgo de EEUU al gobierno de Javier Milei.
Tal vez, nuevas fuentes de financiamiento para la Argentina estarían en Europa, y en préstamos de gobierno a gobierno. Los créditos del pasado ya están encarrilados. En 2026 no hay vencimientos con el Club de París, por caso.
El acuerdo comercial
El otro trabajo en agenda de Quirno está en poner en marcha el acuerdo de comercio con Washington para que un grupo de productos argentinos (serían 150) pueda entrar a ese mercado con arancel cero o por debajo del 10% general que ahora cobra esa nación.
Al mismo tiempo, tendrá que mantener el comercio con China, país que en agosto se convirtió en el segundo socio comercial de Argentina gracias al envío de los 20 buques de soja que no pagaron retenciones.
China es el principal destino de la carne argentina, por tener idea de la importancia que ha cobrado esa nación. El gigante asiático ha comenzado a desarrollar en los últimos años una estrategia de penetración en la región cuyo ejemplo más claro es Jujuy. En efecto, comenzó a visitar directamente a los gobiernos locales con dinero para inversiones en infraestructura.
Frente a ello, el nuevo canciller deberá decidir cómo mantener relaciones frente a las grandes potencias globales que van a dominar lo que resta del siglo XXI.
