El dirigente camionero y secretario general de la regional Noroeste de la CGT tuvo un mano a mano con LaNoticiaWeb donde analizó la marcha del 21F y la relación de los gremios con el gobierno nacional.
Estamos a una semana de la movilización del movimiento obrero, para muchos la mal llamada marcha de Moyano, en la que hubo 400 mil personas y un gesto contundente hacia las políticas del gobierno de Mauricio Macri. Fue la vuelta al redil de Moyano después de dos años de silencio: ¿Qué balance hacés?
El primer balance es que fue un acto extraordinario, con una convocatoria masiva. Lo más importante es que fue en total orden, totalmente pacífica, aunque todos apostaban a que iba a ser un desastre. También quedó demostrado que si vos no le ponés los servicios adentro, la gente se manifiesta en paz y en orden. La segunda lectura es que una marcha que empezó siendo sectorial, porque era nada más que de camioneros reclamando que se respete nuestro convenio colectivo, se hizo multisectorial. Eso es importante. La marcha, ¿la convocó Moyano o la convocó Macri? ¿Macri es el gestor de que esa marcha sea multisectorial? Si fuera de tal manera nos hubiésemos manifestado nada más que los camioneros. Evidentemente hay un malestar en un conjunto de la sociedad; había sectores políticos, sociales, independientes. Entonces el tema es mucho más profundo que si Moyano o no Moyano.
Creo que el primer error que puede cometer el gobierno es no prestarle oído a esta situación. Pero que si comete ese error no va a ser el único gobierno, porque también hay que ser justo: todos los gobiernos hicieron lo mismo, cuando la gente se manifiesta en la calle lo primero que quieren es minimizarlo, desprestigiarlo, ningunearlo. Resulta que después el resultado se ve claramente cuando las cosas se salen de madre. Para darte un ejemplo del gobierno anterior: habían ganado con el 54%, cometen el pecado de la soberbia, no escuchan cuando se hacían las marchas, y después terminan perdiendo una elección. Moyano dijo lo que dijo Octavio paz: la sociedad no le firma cheque en blanco a nadie. Puede darte confianza en un momento para que administres, pero si no caminás bien, como te pone te saca.
Eso último que decís pone el interrogante más que en el gobierno en la oposición. Uno ve esa marcha y la pregunta que surge inmediatamente es: ¿Después de esto qué sigue?
Yo fui muy concreto y sobre todo cuando se me dio la palabra en la conferencia de prensa en camioneros -donde estaban todos los sectores- fui claro: dije que esto no podía quedar nada más que en en una marcha, que el 21 tenía que ser el puntapié inicial de construir algo. Algo de consenso y de disenso. Ver en qué parte coincidimos y fortalecernos ahí. Que no quede en una sola marcha. Y también fijar prontamente un plan de lucha. Para ver cómo se puede ir avanzando. Porque este gobierno va a seguir avanzando fuertemente. También el 8M está la primera prueba que es la marcha de las mujeres del paro internacional. Nosotros vamos a estar fuertemente para acompañar esa marcha.
¿Van a movilizar?
Sí. Totalmente. Después vienen otros hechos que se van a ir dando. Tampoco podés salir todos los días como loco malo a pelearte con los molinos de viento. Hay que tener una estrategia como para poder ir avanzando sobre la defensa de los derechos que este gobierno viene avanzando para quitarnos. Quitarnos las conquistas para tener un trabajador de rodillas.
Un gesto muy subjetivo fue que, mientras 400mil personas estaban a los pies del ministerio de salud y desarrollo social, parte de otros sectores de la CGT que no adhirieron estaban viajando al exterior con Triaca. Cuando terminó la movilización el único triunviro que estuvo, Schmid, recalcó que la CGT ya estaba partida de hecho.
Lo dije siempre: nadie se acuerda de un triunvirato. Pero es la decisión que toman el conjunto de obreros y uno la respeta. Ahora no significa que vos respetas que compartas todos, cosa que yo ese punto no lo compartí. Creo que, si es difícil que conduzca uno, conducir tres es muy complicado. Y creo que en su generalidad el movimiento obrero está unido, porque tenías el MASA por un lado, la Corriente Federal por otro: está unido un sector del movimiento obrero. Quizás un sector importante, pero esa unidad nunca fue tan sólida como se está planteando. El último paro la mayoría de los gremios no acataron, entonces ese triunvirato ya estaba debilitado. No tenía ningún sentido continuar. Creo que ahí fue la fractura. Uno sigue trabajando para que esto se unifique, creo que hay dirigentes que por ahí que se están equivocando en la lectura. Muchos gremios que no se adhirieron no se bajaron porque nunca se habían subido a nada. Si bien ellos hicieron documentos en esa famosa cumbre -que fue un asado en la playa de Luis (Barrionuevo) ahí cerca de punta mogotes, - ellos firmaron un documento decían que iban a acompañar toda situación o discusión que haya de las organizaciones gremiales. Después borran con el codo lo que firman con la mano. Nosotros convocamos la marcha y nos acompañaron organizaciones gremiales: de hecho, Palazzo se había comprometido y cumplió con lo que había firmado en ese conclave. Los gremios tienen que explicar porqué no cumplieron con lo que se han comprometido y habían firmado. Y después cada organización gremial tiene que explicarle a su base de porqué hacen ciertos gestos o situaciones. Yo creo que hoy es un error acompañar al gobierno, un gobierno que claramente está en contra de los derechos de los trabajadores y las conquistas de los trabajadores.
¿No están pensando en 2019?
Este gobierno hace algo que hacían otros pero mucho más profundo: el apriete. Hay muchachos que por ahí los aprietan por el lado económico y quizás a algún otro lo aprietan con una carpetita que anda dando vueltas. En el caso de nuestros dirigentes, ellos tienen plata de su billete como para defenderse solos, y si tiene que ir preso tiene que ir preso. No todos los dirigentes tienen el mismo espíritu o la misma fortaleza. Algunos son más débiles. Sabemos claramente y lo dice la historia: Einstein decía no podés tener resultados diferentes haciendo siempre lo mismo. Y no podés tener resultados diferentes con los dirigentes que en su momento acompañaron la flexibilización laboral, las privatizaciones. Cada uno sabrá. Como hay muchachos que son oficialistas después cambian los gobiernos y no es culpa de ellos.

