“Vecinos Unidos por San Martín” organizó una convocatoria a la Comisaría 2da., donde se entregó un petitorio con más de 5 mil firmas con reclamos a las autoridades. Se juntaron 400 personas y, a diferencia de la marcha anterior, el clima fue menos solemne y más enérgico. Muchos carteles apuntando a los funcionarios.
El viernes 26 de septiembre se produjo una nueva marcha contra la inseguridad organizada por ciudadanos del distrito. Esta vez, la convocatoria fue realizada desde la agrupación “Vecinos Unidos por San Martín”; aunque desde la camioneta que encabezó la caravana, la grabación de un locutor puntualizaba a los barrios de San Andrés, Malaver y Ballester.
La concentración se realizó a las 19 horas en Joaquín V. González y la estación de Malaver. A todo volumen se escuchaba la música de Attaque 77 (el tema “Buenos Aires en llamas”, que dice: “¿De qué se ríe el tipo de los carteles? Candidato a gobernador. Secuestros, robos, muertes, inseguridad... no da más la situación”), una declaración de principios en el reclamo respecto al perfil que mantiene este grupo. Al frente las estrofas contestatarias, mechadas por arengas al micrófono de Patricia Grandi y Marcelo Capobianco –organizadores-; y a la cola de la columna un grupo de jóvenes entonando cantos de cancha con letras alusivas (el único nombre mencionado –con alguna palabra fuerte en el medio- era el de Ivoskus).
El recorrido continuó por la calle Córdoba, luego Pueyrredón, y Félix Ballester hasta la Comisaría 2da. A esa altura ya eran 400 personas, muchos menos que la primera marcha hace algunas semanas en ese mismo lugar. Pero el ánimo era visiblemente más enérgico y menos solemne.
En la convocatoria anterior fue mucho más clara la muestra del luto del dolor familiar, con velas y fotos de los seres queridos fallecidos. Esta vez, con el mismo reclamo, se optó por un estilo diametralmente opuesto: a los cantos de cancha y música mencionados hay que agregarle petardos y bengalas en las esquinas, integrantes de la marcha que tocaban timbre en cada casa para invitar a los vecinos que miraban desde las ventanas, y hasta una murga que hizo bochinche en la puerta de la Comisaría.
También había una bandera de argentina, al frente otra que llevaba el nombre de la agrupación, y en el medio una cantidad innumerable de carteles con reclamos y leyendas: “¿Ivoskus dónde está?”, “San Martín capital del Delito”, “¿Y dónde está Gendarmería?”, la ya clásica nacida en La Noticia Web “Basta Ya!”, “No a la droga, Si a la vida”, “Basta de verso”, “Políticos Mentirosos”, “¿Y los 100 policías?”, etc. Las fotos de antes se reemplazaron por frases sin eufemismos. Los únicos representantes del mundo de la política eran los concejales Pedro Buonsante –de Unión PRO, que caminó desde la estación- y Alberto Aguilera –de Coalición Cívica, que llegó un poco tarde y acompañó en auto por la calle Córdoba hasta que pudo seguir a pie cerca de la Comisaría-.
Pasadas las 20 horas, Grandi y Capobianco confirmaron en la puerta de la Comisaría 2da. lo que ya sospechaban en la previa: ningún funcionario nacional o provincial se hizo presente para recibirlos. Los habían convocado con casi un mes de anticipación. Pero pudieron hablar con el comisario Sergio Zanardi, con el nuevo Jefe Distrital Héctor Angoty, y con el Jefe de Calle Walter Bravo.
Los vecinos tenían decidido acampar ahí mismo si no los recibía ningún alto funcionario. De hecho tenían la carpa lista. Pero el comisario se comprometió a llevar el petitorio con más de 5.000 firmas a La Plata para iniciar un expediente que acuse el recibo del mismo. En una asamblea improvisada se decidió disolver la marcha en conformidad con la propuesta.
Más allá de esto, algunos vecinos se exaltaron un poco y quisieron meterse a la fuerza en la comisaría. Grandi y Capobianco tuvieron que interceder ante la situación. Los jóvenes oficiales que custodiaban la puerta no podían contener los nervios. Recién cuando Zanardi y Angoty abrieron el diálogo todo pudo calmarse un poco.
Hubo grandes diferencias entre esta marcha y la anterior, de más de 3 mil personas, pero la iniciativa del reclamo nace desde la misma necesidad y el mismo temor. Con modos muy diferentes, todos los vecinos buscan la mejor manera de expresarse. Ahora, desde “Vecinos Unidos por San Martín”, dijeron que no quedan conformes y piensan redoblar la apuesta. El reclamo se va a agudizar.
Por César Morielli

