Desde sus imágenes alteradas de Luciana Geuna, hasta sus insultos a Manu Jove, el máximo mandatario se olvida de su condición de Presidente y se dedica a ser un troll anti-periodistas. La situación ya llegó a la CIDH por su gravedad en materia de derechos humanos.
“Vine a ver al domado”, dijo el presidente Javier Milei, mientras estrechaba la mano del periodista Fabián Waldman, de FM La Patriada. Corría junio de 2024, y el Presidente llegaba por primera y única vez a la sala de conferencias de la Casa Rosada en lo que va de su mandato.
No fue hasta allí para dar declaraciones ni una conferencia de prensa –algo que no lo haría nunca en sus dos años de gestión- sino para chicanear a uno de los periodistas acreditados en la sede de Balcarce 50.
El retiro de las acreditaciones a los más de 60 periodistas que cumplen diariamente funciones en la sala de prensa de la Casa Rosada no es, por cierto, un hecho aislado.
La denuncia penal por presunto espionaje ilegal contra dos periodistas de TN, efectivizada por la Casa Militar, que depende de Karina Milei, fue la razón esgrimida para la sanción colectiva, aunque combina a la perfección con los insultos que, día a día, salen de las redes sociales del Presidente y son replicadas por funcionarios y simpatizantes libertarios. P
ara Milei, lo repitió recientemente en una conversación en la TV Pública, “el 95 por ciento de los periodistas son delincuentes y ensobrados”. Y, hace unos días, a Luciana Geuna e Ignacio Salerno, los dos profesionales de TN denunciados, los calificó de “bauras repugnantes”.
La pregunta, en este contexto, es simple: ¿Cuáles son los límites de los agravios de un Presidente que juega a ser troll en Twitter?
LA DENUNCIA ANTE LA CIDH.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) denunció este lunes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la decisión del Gobierno de Javier Milei de impedir desde el jueves pasado el ingreso a la sede del Ejecutivo argentino de los periodistas acreditados.
La decisión fue adoptada poco después de que el Gobierno denunciara ante la Justicia a los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno, de la señal televisiva local Todo Noticias (TN), por una supuesta violación de seguridad en la Casa Rosada al grabar imágenes del interior del edificio y emitirlas luego en un programa sobre las internas en el seno del Ejecutivo.
Diversos colectivos de prensa y dirigentes de la oposición repudiaron la decisión de Milei, quien tiene un historial de conflicto con la prensa, incluyendo varias denuncias contra periodistas y reiterados mensajes en contra de los comunicadores a través de las redes sociales.
LOS INSULTOS DE MILEI EN TWITTER.
Ya no es una simple decisión política que rosa lo autoritario, es una cuestión personal. Pues, el Presidente, se olvida de lo que significa ser un máximo mandatario y pasa horas insultando periodistas en Twitter.
En sólo cuatro días de este mes, Milei, un ávido usuario de X, escribió 86 mensajes burlándose e insultando a periodistas, según un análisis de su feed entre el 2 y el 5 de abril realizado por el destacado diario argentino La Nación.
Milei volvió a compartir 874 de esos ataques en ese tiempo, incluido un post en el que pedía que designara a la prensa como organización terrorista y muchos otros con insinuaciones sexuales.
La mayoría de sus mensajes sobre los medios de comunicación incluyen su eslogan característico: “No odiamos lo suficiente a los periodistas”, y afirma que el 95% de los periodistas son delincuentes. A menudo señala a determinados reporteros críticos con su administración con epítetos que van desde “sucio operativo” a “basura humana”.
“Escoria asquerosa, ¿qué tal si intentan parar las mentiras?”, escribió en otro posteo. “Ah, me olvidaba, ustedes son unos corruptos adictos enganchados al dinero de la publicidad y las coimas”, dijo además.
