El Centro de Estudiantes Universitarios, CEU, Azucena Villaflor, de la Unidad Nº 48 del Penal de José León Suárez, crece, paso a paso, sueño a sueño, demostrando que el mayor muro que un ser humano puede tener delante es uno mismo. Apuestan no sólo por ellos sino por un verdadero cambio, desde adentro hacia fuera, en el sentido más amplio, filosófico y sociológico del término.
Una vez más, pasé la reja, confundiendo un lado y otro, preguntándome, al salir, de qué lado estaba quién. Pregunta retórica más que nada, sabiendo de antemano la respuesta. Lo irracional de la razón más presente. La calle como epicentro de la libertad. La mente como sostén de la libertad más pura y cierta.
Es tanto más asombrosa la sorpresa cuando logra sorprender en varias cuotas de sorpresa, cuando pareciera no volver a hacerlo, arremete y queda, permanente.
Del otro lado del muro se debate, se discute pacíficamente, se planifica, se comparte, se aprende, colectivamente.
El proyecto “Integrar”, que lleva adelante el Centro de Estudiantes “Azucena Villaflor”, está naciendo, desde cada actividad generada, desde el sueño a la realidad más concreta. Democráticamente se discute, se plantea, como en la primera Asamblea realizada.
Los temas tratados refirieron a: La conformación de la mesa de instituciones intermedias, a los efectos de solidificar el ámbito de integración y desarrollo concernientes al ámbito académico, la viabilidad conforme las necesidades que fluyan sobre los compañeros alumnos del SPB, apuntalando la flexibilización marcada en el Convenio marco firmado el 07/11/08, entre ambas instituciones públicas; la posibilidad de aunar esfuerzos en relación al material educativo necesario para las carreras de formación académica; la posibilidad de ser incluidos en el régimen ya estipulado, bajo Resolución del Ministerio de Justicia de la Prov. de Buenos Aires del año 2005, en cuanto a la creación de centros universitarios y el ingreso al sistema de de conexión a Internet. Esto, bajo la supervisión del Patronato de Liberados. Evaluar la posibilidad que los integrantes del CEU puedan participar o desarrollar actividades de interacción, cooperación mutua, e intercambios académicos y diversos talleres educacionales, en el marco de
perfeccionamiento de las carreras universitarias en otras dependencias penales, con los centros de estudiantes en formación catedrática”.
Se asumió un gran compromiso que traspasará los muros, no en términos carcelarios, sino humanos, se planteó la posibilidad de hacer un colectivo capaz de “hacer”, frente a tanta inacción y lo maravilloso es la semilla de este futuro nacimiento, el lugar donde se fue gestando el sueño, el Centro de Estudiantes Azucena Villaflor de la Unidad 48 del Penal de José León Suárez.
Ellos prendieron la llama, la desparramaron, abrieron las alas, invitando a muchos otros a ser parte de ese vuelo, allí donde la Integración se enuncia porque la antecede la realidad, cosa que no pasa fuera del muro. De este lado se la menciona, pero poco se la practica. Ellos, en cambio, del otro lado del muro, la viven, la respiran, la palpan, a pesar del encierro, a pesar del aislamiento que significa estar privados de su libertad. Ellos integran, se integran, ellos no sólo predican, ellos hacen y dicen, dicen y hacen, en la misma proporción de ciertos.
Si somos capaces de abolir oscuros conceptos, que no pretenden más que reproducir un sistema que se sirve de lo marginal, como su mejor alimento. Si no somos capaces de romper con esos muros conscientes e inconscientes que todos tenemos, no haremos más que ser serviles a la multiplicación de la marginalidad, la exclusión, la indiferencia, como sustentos de un bien, no sólo cuestionable, sino repugnante.
Todos somos Ellos, porque ellos son Nosotros. Cada cual con sus culpas, pagándolas algunos, negándolas tantos otros, sin ley ni castigo. Un proyecto con sueños Integradores, que nace desde las cabezas que duermen en una cama cucheta de un pabellón, tan gris como cualquiera, pero más vivo que tantos cuartos con ventanas hacia la calle.
SUS VOCES
“Construimos este espacio desde: el Diálogo Constante, La No Violencia, La Humildad, La Perseverancia, La Fraternidad, El Respeto, La Responsabilidad y El Compromiso Perseverante por los Valores Éticos y Morales, para construir y sostener, por sobre todas las cosas, El Derecho a la Educación, en estos contextos de políticas de encierro”.
“Entendimos y asumimos el compromiso como alumnos que integramos el CEU, como una herramienta para instrumentar, sostener y construir un espacio unificador de acciones conjuntas, con la UNSAM, el SPB, y las Organizaciones Sociales comprometidas con el desarrollo de la educación, el arte y la cultura en problemáticas carcelarias, para un mejoramiento en los estándares de vida”.
“Hemos logrado una convivencia armónica en este lugar, predicamos con el ejemplo, sin marginaciones de ningún tipo. Apuntamos a la integración comunitaria, y al hecho innegable de que se nos conceda la oportunidad de integrarnos socialmente. Así cumplir la Ley y revertir la situación que nos trajo hasta aquí”.
Por Mara Fernández Brozzi

