Son los que administran y confeccionan los padrones, habilitantes los electores y las listas de candidatos. Además, corrigen los errores y reciben las denuncias de los partidos políticos ante irregularidades.
La mitad del padrón electoral de Argentina está en una nebulosa. Siete provincias –que significan la mitad de electores del país- no cuentan con jueces electorales definidos, mientras restan cada vez menos semanas para la presentación de alianzas y de candidatos. Quien hoy presente una denuncia por irregularidades en el padrón, no verá canalizar correctamente su pedido.
Esos distritos son las provincias de Buenos Aires, con el 40% del padrón, Catamarca, Chaco, Formosa, La Pampa, Salta y Santa Cruz.
Desde que el histórico juez federal electoral Manuel Blanco murió en 2014, ese cupo quedó casi bacante.
Rápidamente lo sucedió un magistrado de Tres de Febrero, y luego fue designado el doctor Juan Manuel Culotta. Pero el último día de marzo, un juez federal de La Plata suspendió el nombramiento de Culotta como juez subrogante para el Juzgado Electoral 1 de La Plata.
Tras ello, el martes, la Cámara Nacional Electoral (CNE) resolvió designar al juez Adolfo Gabino Ziulu, en el juzgado electoral N° 1 de La Plata. La CNE informó que resolvió "designar en cuanto corresponde al exclusivo ejercicio de la competencia electoral, desde el 2 de abril y hasta el 16 de abril del corriente año o hasta que se resuelva la situación, al señor juez a cargo del Juzgado Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de La Plata N°2, doctor Adolfo Gabino Ziulu".
De esta forma, la resolución firmada por el presidente de la CNE Santiago Corcuera y su vicepresidente, Alberto Dalla Vía viene a resolver provisoriamente la situación de un juzgado clave en un año electoral.
Pero el cargo es provisorio y por un plazo corto, por lo que son siete las provincias que aún no tienen garantizado el juez que administrará la elección legislativa de este año.
