La idea del "cierre" de una etapa, como propone el diputado Sergio Massa, no se resuelve con una decisión política. No es una decisión de escritorio, es de la gente, porque la política de Derechos Humanos fue un proceso instalado desde el conjunto de la sociedad. La consigna de Memoria, Verdad y Justicia estuvo primero en el seno de la sociedad, con los organismos a la cabeza.
Por Jorge Auat, Fiscal Federal, para Tiempo Argentino
En consecuencia, es un concepto erróneo de la política pensarlo solo desde las poltronas del poder. El tema no pasa porque Sergio Massa decida en un escritorio, de espaldas a la gente, el cierre de un proceso.
Hay un error conceptual en sus palabras. Los Derechos Humanos no son sólo los crímenes de la dictadura, no se cierran. Es una consigna, un proceso evolutivo de la propia sociedad. Y que está instalado no sólo para revisar lo que pasó en la dictadura cívico-militar, sino para que no se repita el horror. Es la mirada del otro desde el punto vista humanitario.
Por eso sostengo que hay un error conceptual en la afirmación "Argentina tiene que cerrar la etapa de los Derechos Humanos". No se cierran, deberían abrirse, porque de lo que se trata es de mirar los Derechos Humanos en perspectiva ideológica, pero no desde un partido sino desde una ideología política profunda donde hay dos opciones, o lo excluís al otro o lo incluís al otro. No se puede pensar los Derechos Humanos con la exclusión.
