Así lo dijo, fuertemente, el ingeniero, magíster en Gestión de la Energía y doctorando en Economía Política Mundial.
Nicolás Malinovsky es ingeniero, magíster en Gestión de la Energía y doctorando en Economía Política Mundial. En diálogo con el medio colega La Izquierda Diario, analizó la crítica situación que atraviesan la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA). Denunció que el congelamiento salarial y la paralización de proyectos estratégicos como el CAREM forman parte de una política activa de desmantelamiento del sector.
«Estamos asistiendo a una sangría de profesionales que no tiene precedentes cercanos», afirmó. En ese sentido, dijo: «El congelamiento de los salarios frente a una inflación galopante ha empujado a cientos de técnicos e ingenieros formados por el Estado hacia el sector privado o directamente al exterior».
Malinovsky explicó que es una comparación con centrales europeas que operan con 1 trabajador por cada 1 MW de generación, Malinovsky fue tajante al respecto al argumento: “es falaz y malintencionada”.
“El cálculo que hace es una copia de Europa. En Francia, por ejemplo, hay 58 reactores en un territorio pequeño, con servicios centralizados. En Argentina tenemos tres centrales en un territorio vasto y dependemos de nuestra propia capacidad de mantenimiento», argumentó.
«Reducir la plantilla a niveles europeos, como sugieren algunos sectores vinculados al actual gobierno, es condenar a las centrales a la inoperatividad o a la dependencia externa absoluta», sentenció.
Por el contrario, señaló que la actual gestión está utilizando a NA-SA como una «caja de negocios libertaria. El caso más burdo fue el de Demian Reidel que estaba saqueando la empresa directamente» mientras se paralizan obras emblemáticas.
“Es completamente irónico que los últimos nombramientos fueron de militantes libertarios sin experiencia en el sector. Ramos Napoli es un ejemplo de ello y debería dar cuenta ”, concluyó.
