Apenas dos semanas después de asumir, el presidente Ignacio Boero y el tesorero Camilo Cristiá expusieron en Bella Vista un panorama alarmante: la deuda total supera los 35 millones de dólares.
La nueva conducción de Newell’s Old Boys decidió modificar la modalidad contractual de los refuerzos, incorporando un esquema que vincula directamente el salario con el rendimiento deportivo. Desde ahora, cada incorporación percibirá un sueldo base al que se le sumará un ítem “por productividad”, que incrementará los ingresos en función de la continuidad y los minutos oficiales disputados. La medida apunta a evitar un problema recurrente en el fútbol argentino: jugadores que llegan como refuerzos pero terminan sin rodaje, generando altos costos sin retorno deportivo ni económico.
Según consignó el diario La Capital, el alcance de esta cláusula será detallado públicamente en los próximos días por Roberto Sensini, en una conferencia de prensa. Hasta el momento, los futbolistas que ya se sumaron bajo este esquema son Gabriel Arias, Michael Hoyos, Franco García, Nicolás Goitea y Walter Núñez.
La decisión se enmarca en un contexto crítico. Apenas dos semanas después de asumir, el presidente Ignacio Boero y el tesorero Camilo Cristiá expusieron en Bella Vista un panorama alarmante: la deuda total supera los 35 millones de dólares, hay tres meses de sueldos impagos a empleados y futbolistas, y fue necesario recurrir a avales personales para afrontar compromisos urgentes. “La situación es crítica. Nos encontramos con un club devastado e hipotecado”, resumió Boero.
Cristiá fue más duro y apuntó contra la gestión de Ignacio Astore, denunciando cheques sin fondos y una deuda de 1.200 millones de pesos con Arca, pese a que el club no paga IVA ni ganancias. “El club retenía el impuesto a las ganancias; eso constituye un delito”, afirmó.
La dirigencia también reveló que se comprometieron recursos futuros clave: la cesión de los derechos de TV de 2026, la venta anticipada de más del 80% de los palcos por dos años, el cobro adelantado de contratos de sponsors y un acuerdo de indumentaria que dejará a la Lepra sin regalías durante dos temporadas.
