En nombre de "la mesa de los argentinos" endureció sus críticas al agro y citó a Cristina cada vez que pudo. Relacionó a los ruralistas con "la dictadura y la noche neoliberal". Furia pro retenciones.
Con un gran cartel que de Más Democracia en el palco y 300.000 personas escuchándolo, según la locutora del acto, Néstor Kirchner salió a hablar y llevó el saludo "de nuestra compañera Presidenta Cristina".
"Se me están cayendo lágrimas de los ojos porque esta asamblea popular fortalece la posibilidad de cambio. Todavía recuerdo el 25 de mayo de 2003, cuando nos dejaron la Argentina prendida fuego y tuvimos que salir a levantarla con fuerza, con coraje y amor", recordó el ex Presidente, que después enumeró los hechos más destacados de su Gobierno: "Terminamos con la Corte Suprema vergonzosa que tenía la patria para garantizar la Justicia independiente, renegociamos la deuda externa privada y la Argentina ahorró 70 mil millones de dólares, terminaron las leyes de indultos, obediencia debida y punto final, como correspondía, generamos 4 millones de trabajos en tiempo récord en la Argentina, bajamos la indigencia y la pobreza"
"Ustedes los jóvenes pueden hacer el cambio en democracia que nosotros no pudimos, ganen las calles, las universidades, recorran los talleres", les pidió. Kirchner le habló a la clase media, claramente, y apuntó a ellos su discurso, en contra de las entidades ruralistas, a quienes vinculó a Martínez de Hoz y con el golpe militar de 1976.
Sobre la votación de mañana en el Senado, Kirchner advirtió que el Gobierno "no viene a comprar a nadie" y que Cristina Kirchner "va a respetar la decisión del Congreso".
"Acá quisieron destituir al gobierno nacional y popular. Hoy empezaron a verse en los diarios abrazados unos con los otros, lo que desestabilizaban antes y quieren desestabilizar la patria, los que quieren enlodar la bandera de Perón y Evita", le pegó, cada vez más duro y encendido a los representantes del campo.
