Ambas cámaras legislativas deberán aprobar el acuerdo entre el Gobierno y el staff de FMI. La principal coalición opositora ya puso reparos y aseguró que firmará un cheque en blanco.
Con escasas reservas en el Banco Central (BCRA) y con el riesgo país por encima de los 1800 puntos, el Gobierno puso el píe en el acelerador para renegociar la deuda con el FMI. Para ellos, deberá primero lograr un entendimiento con el Staff del organismo, luego de eso deberá ser corroborado en el Congreso por ambas cámaras y finalmente el directorio del Fondo terminar de darle el visto bueno.
El director para el Cono Sur ante el directorio del Fondo, Sergio Chodos, más tres funcionarios de Economía y dos del BCRA son parte de la comitiva argentina que se encuentra en Washington y mantienen los encuentros técnicos con el staff del FMI, que está liderado por la directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental Julie Kozack y el jefe de la misión del FMI para la argentina Luis Cubeddu.
Con algunos detalles a pulir, como el déficit previsto para el año que viene (3,2%); cómo se financia ese déficit (emisión monetaria y deuda) y la brecha cambiaria, el foco comenzó a ponerse en el congreso, en donde el oficialismo no cuenta con mayoría propia para aprobar el entendimiento luego de las elecciones legislativas y deberá buscar consenso. Sumado a esto, tanto el FMI como el mercado, le hicieron saber al Gobierno que el programa de Facilidades Extendidas que busca sellarse debe tener el visto bueno de la principal coalición opositora, Juntos por el Cambio.
En ese contexto, JxC puso reparos y aclaró que no es parte de las negociaciones y que no votará un cheque en blanco, a la espera de los detalles del acuerdo. En tanto, voceros legislativos adelantaron que no acompañarán un ajuste sobre la clase media -su base electoral- y votarán a favor sólo si coincide con las metas económicas y financieras del programa establecido entre la Argentina y el FMI.
“Primero se tienen que poner de acuerdo entre ellos (el Gobierno) porque no sea cosa que jueguen el papel del policía bueno y el policía malo para, luego, una de las partes desconocer lo tratado” deslizó la titular del PRO, Patricia Bullrich.
Algo similar dijo el último ex ministro de Economía, Hernán Lacunza, quien en tono irónico apuntó a que “los días pares, una parte del Gobierno dice que quiere llegar a un acuerdo, y en los impares la otra parte dice que no”.
Incluso el senador por la UCR Martín Lousteau apuntó: “Nunca he tenido un diálogo con (el ministro de Economía) Martín Guzmán. Dicen que se reunieron más de una decena de veces con el Fondo, y yo, que formo parte de la Comisión Bicameral de tratamiento de la deuda, no he tenido ni un solo informe sobre la marcha de las negociaciones”.
Desde el FdT se hará un planteo político para exponer a la oposición: Argentina enfrenta una crisis económica por la combinación del Gobierno de Macri y la pandemia. Por eso, entienden, JxC debería hacer un mea culpa y apoyar sin reparos la negociación que la Casa Rosada emprende con el Fondo en DC.
Naturalmente, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, será un jugador clave para lograr consensos parlamentarios en una coyuntura política cruzada por la desconfianza y los egos personales.
En rigor, habrá que esperar cual es el entendimiento entre el staff y Martín Guzmán y Miguel Pesce. Luego, se vendrá una densa discusión política y económica entre ambas coaliciones en el Congreso y, sobre todo, en el ámbito mediático.
