El gobernador de Chubut criticó el acuerdo político, destacando la necesidad de crear un espacio republicano para dejar atrás la “Argentina pendular».
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, cuestionó el acuerdo del PRO con La Libertad Avanza al plantear que “ir al resguardo de los vencedores es muy sencillo, es tomar atajos e ir a la cómoda”. Además, analizó el presente político del país de cara a las elecciones y destacó la necesidad de superar la polarización.
Para Torres, la clave está en construir un espacio “republicano y federal” que permita dejar atrás la “Argentina pendular”, marcada por cambios bruscos de rumbo en materia de políticas públicas.
“El peor enemigo de este país son los fanatismos, los dogmas. Eso es lo que nos llevó a blanco o negro y no entender que esa agenda de desarrollo tenemos que discutirla una vez y para siempre”, advirtió el referente que integra el frente de gobernadores Provincias Unidas durante una entrevista con LN+.
Al profundizar en su diagnóstico, sostuvo que “Argentina necesita desesperadamente tener un espacio republicano y federal para salir de esta Argentina pendular, donde pasamos de un samba liberal libertario a un samba keynesiano”.
La alternancia entre modelos opuestos impidió la consolidación de políticas de Estado y generó un clima de incertidumbre permanente. “¿Por qué existe el riesgo ‘cuca’? Porque no hay otra opción“, explicó.
“Hoy hay una resistencia a la frustración. Yo lo veo en mi provincia, lo veo también en el resto de la Argentina, de que por favor Milei la emboque, porque no queremos volver al pasado. El nivel de cinismo que tienen esos carteles que hablan de defender a los jubilados, después del desastre que hicieron en la Argentina. Nadie quiere volver al kirchnerismo”, continuó.
En cuanto al sistema económico que plantea el nuevo espacio del que forma parte, el mandatario provincial aseguró: “El equilibro fiscal para nosotros es discutir si el inodoro tiene que estar en el baño, es básico. Es una discusión preideológica. No es liberal, libertaria. Bajando el gasto, pero con políticas sectoriales que apunten a exportar más. Nosotros necesitamos una revolución de competitividad”.
“La revolución de competitividad no es solamente por un tipo de cambio más alto. Tenemos que romper cuellos de botella que atentan contra el desarrollo de la Argentina”, amplió.
