El entorno de la vicepresidenta no confirma si habrá respuesta a las acusaciones de Milei sobre su cercanía al «círculo rojo», su falta de injerencia y el fuego cruzado dentro de La Libertad Avanza.
A pesar de los recientes ataques públicos de Javier Milei, quien la calificó como parte de la «casta» y cercana al «círculo rojo», la vicepresidenta Victoria Villarruel aún no ha emitido una respuesta oficial. Desde su entorno, se limitan a afirmar que están evaluando los próximos pasos, mientras crece la expectativa sobre si la titular del Senado romperá finalmente su silencio.
Las declaraciones de Milei, realizadas en una entrevista televisiva, reavivaron las tensiones en una relación que desde hace meses oscila entre la frialdad y la distancia. El mandatario no solo cuestionó su influencia dentro del gobierno, señalando que «no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones», sino que también apuntó contra su supuesta proximidad a sectores que critica abiertamente.
Fracturas internas y fuego amigo
La diputada Lilia Lemoine, integrante del bloque de La Libertad Avanza, fue una de las primeras en lanzar dardos contra Villarruel, acusándola incluso de tener menos lealtad que Cristina Kirchner. Desde el círculo íntimo de la vicepresidenta, las sospechas recaen sobre Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, a quien atribuyen haber impulsado estos ataques.
«Cristina es más leal que Villarruel» ️
Lilia Lemoine volvió a apuntar contra la vicepresidenta y afirmó que «hubo una traición» que «están viendo todos ahora» pic.twitter.com/xnUStei3Wc
— El Destape (@eldestapeweb) November 21, 2024
El malestar en torno a Villarruel no es nuevo. Su ausencia en la firma del Pacto de Mayo y su posición sobre ciertos temas internacionales, como las críticas al gobierno francés, alimentaron las fricciones. Más recientemente, Lemoine recordó un polémico tuit fijado por Villarruel tras una visita de Emmanuel Macron al país, exigiendo a la vicepresidenta «ubicar su postura».
¿Responderá Villarruel?
Fuentes parlamentarias especulan que la vicepresidenta podría optar por una respuesta indirecta o gestual, fiel a su estilo. Mientras tanto, su entorno asegura que Villarruel está «sorprendida» por los dichos del Presidente, aunque confían en que un encuentro cara a cara podría esclarecer la situación.
Por otro lado, figuras como Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentaron apaciguar el conflicto. Menem destacó que Villarruel es la única responsable del Senado, mientras Francos sugirió que no se deberían tomar al pie de la letra los comentarios de Milei.
Movimientos en el Senado
En medio de estas tensiones, Villarruel ha mantenido una agenda de bajo perfil, centrada en la reorganización del Senado y el fortalecimiento de vínculos con sectores políticos. Sin embargo, rumores sobre un posible desplazamiento del presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, han generado ruido en los pasillos parlamentarios.
A pesar de las especulaciones sobre si Villarruel está armando un espacio propio dentro de La Libertad Avanza, desde su equipo desmienten cualquier intención de encabezar una construcción política paralela. Según sus allegados, su enfoque se limita a estrechar relaciones con gobernadores, senadores e instituciones.
