Mientras se aferra con uñas y dientes al sillón de la CGT, Hugo Moyano refacciona una propiedad de 7 mil metros cuadrados en Parque Leloir. Está valuada en medio millón de dólares.
A Hugo Moyano se lo ve preocupado estos días. Algunos dicen que por la embestida de Luis Barrionuevo y “los gordos” que quieren sacarlo del sillón de la CGT. Sin embargo, la refacción de su quinta en Ituzaingó es otro de los temas que lo tiene a mal traer.
El líder de la central obrera está desesperado por solucionar el problema de cimientos que padece la que sería su nueva casa de 7 mil metros cuadrados en Parque Leloir, valuada en medio millón de dólares.
En el interior de la quinta hay espacio suficiente para albergar a los máximos dirigentes gremiales de la CGT: 10 habitaciones y 4 baños. Moyano todavía no vive en Ituzaingó pero ya pasa los fines de semana en un chalet que alquila junto a su pareja, Liliana Zulet.
Para colmo, no tendría una buena relación con sus vecinos, que lo acusan de haber estropeado la “estética” del barrio con la construcción de una muralla de casi dos metros de altura. Ahora, están juntando firmas para frenar la obra del camionero, y ruegan por lo bajo que el jefe sindical no se tome represalias con ellos.
