El matadero ubicado en Hipólito Yrigoyen y Pola bajó la persiana de forma definitiva. El Municipio y el Ministerio de Trabajo bonaerense confirmaron el cierre y convocaron a una audiencia para intentar encauzar el conflicto.
La histórica ganadera San Roque, ubicada en Hipólito Yrigoyen al 1500, esquina Pola, en Morón, cesó su actividad y dejó a 140 empleados en la calle. El establecimiento ya no opera y el cierre tuvo carácter definitivo, según confirmaron fuentes del Municipio y de la delegación local del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.
La noticia circuló con fuerza tras un video que publicó en TikTok Pablo Quiroz, uno de los trabajadores despedidos. En esas imágenes expuso el estado actual del predio. Las cámaras frigoríficas que antes almacenaban carne aparecieron vacías. El lugar mostró un escenario de desmantelamiento total.
Desde el Ministerio de Trabajo bonaerense abrieron un expediente administrativo y fijaron una audiencia para este miércoles. Las autoridades buscaron una instancia de diálogo entre la empresa y los empleados afectados. Hasta el momento no surgió una propuesta concreta que revierta la decisión empresarial.
En paralelo circularon versiones sobre una eventual reapertura bajo otra razón social. Esa alternativa implicaría un nuevo esquema contractual con los trabajadores desvinculados. La posibilidad se enmarcó en la reforma laboral que sancionó el Congreso y que rige en todo el país. Sin embargo, no existió confirmación oficial sobre ese escenario.
Lo único cierto fue el cierre definitivo del matadero y la pérdida de las fuentes laborales. La planta quedó inactiva y sin personal.
La firma arrastró antecedentes que la ubicaron en el centro de la escena en distintas oportunidades. En 2020 protagonizó un grave episodio ambiental durante la pandemia. En esa ocasión se produjo el derrame de un tanque con 500 mil litros de sangre animal, hecho que generó fuerte impacto en la zona.
Tres años después, en 2023, las autoridades clausuraron el establecimiento. Además decomisaron 2.500 kilos de carne que permanecían en las cámaras frigoríficas tras detectar una fuga interna de amoníaco. La investigación sobre ese incidente continuó en el ámbito correspondiente. Al momento del hecho, tres trabajadores cumplían tareas en el lugar.
Hoy el predio quedó vacío. La histórica ganadera San Roque cerró sus puertas y dejó un nuevo foco de conflicto laboral en el distrito.
