El organismo multilateral no objetó el régimen, pero los técnicos deberán fiscalizar los números y anunciarse a favor o en contra.
Luego de estar cajoneada por no conseguir el quórum necesario, el Frente de Todos logró aprobar en el Congreso la moratoria previsional. Juntos por el Cambio, que no acompañó el proyecto presentado por el Ejecutivo, cuestiona el agujero fiscal que la moratoria genera.
Salteada la cuestión legislativa, el Gobierno espera el visto bueno FMI. Ya hubo una buena noticia: el organismo multilateral no objetó el régimen, pero los técnicos deberán fiscalizar los números y anunciarse a favor o en contra.
Si bien en las próximas horas se flexibilizará las metas de acumulación de reservas, el objetivo del déficit fiscal del 1,9% del PBI para este año es excluyente. Desde esa meta se analizará la moratoria previsional.
Es por eso que el staff quiere saber el verdadero impacto fiscal de la medida, donde desde Economía aseguran que no engrosará el agujero fiscal que ya existe en el gasto previsional y en la actualidad es del 0,2% del PBI.
Además, los técnicos observan la cuestión más macro. El FMI está observando que la recaudación impositiva general está evolucionando por debajo de la inflación desde hace al menos tres meses, con lo que cada 30 días se pierde un 10% aproximado de ingresos. Esto será clave para no cuestionar la nueva moratoria ya que, afirman desde Economía, cuando se retome el ritmo positivo, el gasto para los nuevos jubilados distribuidos a lo largo de los próximos meses, será de impacto
Todo el tema previsional, incluyendo la moratoria, quedará en suspenso hasta abril, cuando las partes retomen el contacto directo, luego de la aprobación de las metas de 2022, algo que ocurrirá en los próximos días.
