Asentado sobre su triunfo en Jujuy, el gobernador busca darle una nueva impronta a la alianza opositora.
El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, irá por la presidencia de la UCR con el objetivo de dar pelea con Horacio Rodríguez Larreta, quien se mueve como candidato presidencial y recorre todos los distritos mostrándose junto a candidatos.
Envalentonado con el triunfo en Jujuy, Morales ya cosechó el apoyo de buena parte de los actores del radicalismo en las provincias: entre ellos el de Gustavo Valdés, que se impuso en Corrientes por más del 70%. Al grupo de los “federales”, debe sumarse Mario Negri, quien es un importante referente de Córdoba, si bien ha quedado golpeado tras las internas de marzo, y la derrota en las PASO, que dejaron bien posicionado a Rodrigo De Loredo, bancado por Martín Lousteau.
Morales compartirá mañana un acto en Ferro junto a ni más ni menos que la estrella del momento, Facundo Manes. Morales, quien un activo nada despreciable de 1.250.000 votos, busca potenciar su figura pensando en las presidenciales del 2023. Desde luego, Morales cosecha el apoyo de Maxi Abad, titular del Comité PBA y figura clave en la candidatura de Manes y en la vigorización que luce la UCR tras las PASO, y los rutilantes resultados tanto de Jujuy y Corrientes, como de Mendoza.
Pero el rival interno de Morales, será Martín Lousteau, que con la banca de Enrique Nosiglia y Emiliano Yacobitti disputará la conducción interna partidaria. A fines de noviembre el radicalismo de la CABA tendrá interna, en donde se dirimirán delgados al Comité Nacional, además claro, de las autoridades partidarias.
Quien todavía resta saber cómo actuará, es Alfredo Cornejo, el actual titular, del Comité Nacional, quien probablemente busque posicionarse como el tercero que pueda inclinar la balanza y de esa manera salir fortalecido. Las elecciones partidarias, serán luego de la renovación de senadores y diputados en el Congreso.
Por ahora, Morales busca quedarse con la conducción partidaria y tensar la relación con los amarillos en busca de un mayor radio de influencia en la toma de las decisiones dentro de la coalición.
