El expresidente aparece como posible socio en la designación de ministros, aunque todavía existen las tensiones con Karina Milei y Santiago Caputo.
El presidente, Javier Milei, y el líder del PRO, Mauricio Macri, mantuvieron el domingo una extensa reunión en la Quinta de Olivos, la primera en más de un año. Durante tres horas, y con la única presencia del jefe de Gabinete Guillermo Francos, conversaron sobre la situación política y económica del país.
El líder del PRO planteó la necesidad de ampliar el diálogo con otros sectores para evitar nuevas derrotas en el Congreso, mientras que Milei evalúa cambios en su gabinete y no descarta sumar figuras cercanas al macrismo en busca de mayor gobernabilidad.
Para acercar posiciones, Milei designó al jefe de Gabinete como interlocutor con Macri, luego del contacto que ambos mantuvieron en un evento en el Four Seasons organizado por la embajada de Arabia Saudita.
El domingo tuvimos una larga reunión con el presidente Milei y Guillermo Francos en la Quinta de Olivos. Es bueno haber retomado el diálogo después de más un año, siempre con la misma vocación: decirle la verdad al presidente sobre lo que pienso de la situación del país y…
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) September 30, 2025
La intención del mandatario es discutir junto al fundador del PRO una terna de nombres para los ministerios de Seguridad, Defensa y Justicia. No obstante, el esquema enfrenta un freno: Karina Milei y Santiago Caputo se oponen a cualquier forma de cogobierno con el macrismo.
«Si se hace el cambio de Gabinete, se tiene que hacer antes de las elecciones. Después de octubre ya no tiene sentido”, advirtió un colaborador de Francos en diálogo con el portal Ámbito.
La misión de Francos, que ya había intentado articular acuerdos con gobernadores sin resultados positivos, aparece otra vez en el centro de la escena. El propio Macri lo sabe y, días atrás, lo resumió ante sus colaboradores más cercanos: «Si no cambian su esquema de toma de decisiones, no tiene sentido volver a colaborar». Desde el PRO remarcan que no habrá margen para reeditar un pacto que quede atrapado en las internas del oficialismo.
El partido fundado por Macri fue hasta ahora el principal sostén legislativo de La Libertad Avanza, con votos decisivos para aprobar la Ley Bases y sostener el DNU 70/2023. Sin embargo, esa alianza comienza a resquebrajarse.
«Lo más probable es que a partir del 27 de octubre acentuemos un perfil de oposición constructiva y dejemos de ser aliados críticos. La diferencia no es menor», deslizó el exmandatario, quien acusó: “Fuimos excesivamente generosos y sin embargo nos destratan”.

La interna también se traslada a las candidaturas. En la provincia de Buenos Aires, Macri anticipa una nueva derrota electoral, aunque menos abultada que la sufrida en septiembre. Además, en la Ciudad debió resignar lugares estratégicos en las listas y aceptar que Patricia Bullrich, con quien mantiene una relación conflictiva, encabezara la boleta al Senado. Según cálculos del PRO, el corte de boleta perjudicaría directamente a Alejandro Fargosi, primer candidato a diputado nacional de la alianza.
Entre los posibles cargos que podría negociar Macri aparece el Ministerio de Justicia, ante la eventual salida de Mariano Cúneo Libarona. También suenan nombres de dirigentes cercanos al PRO para ocupar Defensa y Seguridad, como Diego Santilli, Cristian Ritondo y Eugenio Burzaco. De concretarse, el expresidente podría recuperar influencia en áreas clave del Ejecutivo, aunque la última palabra seguirá dependiendo del triángulo de Hierro, decidido a limitar su margen de maniobra.
