Aunque no se emitió una instrucción formal, en la Casa Rosada predomina la certeza de que ningún funcionario viajará a Estados Unidos para seguir de cerca a la selección de Lionel Messi
Mientras la expectativa crece entre los argentinos por el inicio del próximo Mundial —donde la selección buscará revalidar el título obtenido en Qatar 2022—, en el entorno del gobierno de Javier Milei prima una decisión política clara: ningún integrante del gabinete viajará a Estados Unidos durante el torneo, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio.
Según coincidieron distintos funcionarios, no existe una orden formal de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, pero el mensaje se interpreta sin necesidad de ser explicitado. El contexto político, económico y judicial —con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito— desalienta cualquier movimiento que pueda exponer a los ministros en un viaje recreativo. “Hay cosas que no se hablan ni se escriben. Se interpretan”, deslizaron desde el entorno presidencial.
La consigna implícita es evitar imágenes incómodas en un momento delicado. Por eso, en la Casa Rosada descartan que algún funcionario saque pasajes hacia ciudades como Kansas o Dallas, donde la selección disputará sus primeros encuentros. Aunque reconocen que varios integrantes del gabinete son fanáticos del fútbol, aseguran que todos permanecerán “disponibles para la gestión”.
Distinta podría ser la situación del propio Presidente. En el Gobierno no descartan que Milei reciba alguna invitación para asistir a partidos del Mundial, aunque por ahora no hay viajes previstos en su agenda oficial.
Puertas adentro, algunos funcionarios ven el campeonato como un factor que podría descomprimir la agenda pública. Lo describen como un posible “anestésico” o una “bocanada de aire” que capture la atención social durante varias semanas. Incluso, hay quienes confían en que un buen desempeño de la selección aporte “más aire” a una gestión atravesada por tensiones internas y una economía con señales mixtas.
El clima político no da respiro desde marzo, cuando se conoció la participación de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, en una comitiva oficial. Desde entonces, se acumulan cuestionamientos vinculados al crecimiento patrimonial del jefe de Gabinete, pese al respaldo que le sostienen tanto el Presidente como su hermana.
A esto se sumaron reclamos de la senadora Patricia Bullrich, quien exigió que Adorni presente su declaración jurada “de inmediato”, algo que aún no ocurrió y que tensó su vínculo con Karina Milei. La dirigente quedó en un segundo plano durante el reciente tedeum en la Catedral Metropolitana y en los actos posteriores, aunque luego fue incluida en los saludos desde el balcón de la Casa Rosada.
Las fricciones internas también alcanzaron a otros referentes del oficialismo. En los últimos días, se hicieron públicos los cruces entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en medio de acusaciones por el manejo de cuentas anónimas en redes sociales.
Aunque el Gobierno intentó bajar la tensión con reuniones de gabinete y de la mesa política, el conflicto persiste. En ese marco, dentro del Ejecutivo aseguran que no hay margen para gestos de autonomía como un viaje al Mundial para acompañar al equipo liderado por Lionel Messi.
Muy distinto será el caso del expresidente Mauricio Macri, quien sí tiene previsto asistir al torneo. En su rol como titular de la Fundación FIFA, estará presente durante las primeras semanas de competencia y regresará para la final en Nueva Jersey. Entre esos tramos, retomará su agenda política en el país, con recorridas por distintas provincias en el marco de su iniciativa “próximo paso”, orientada a fortalecer su posicionamiento de cara a 2027.
