La reforma política que Javier Milei planea enviar al Congreso en los próximos días podría abrir un nuevo frente de negociación con los gobernadores que hasta ahora acompañaron varias de las iniciativas del oficialismo. Entre los puntos centrales del proyecto aparece la eliminación de las PASO, pero también una propuesta que podría generar resistencias en las provincias: la posibilidad de unificar las elecciones locales con las nacionales.
A pesar de que varios mandatarios provinciales fueron claves para que el Gobierno lograra aprobar leyes en el Parlamento, la nueva iniciativa oficial podría tensar esa relación. El Ejecutivo buscará que las provincias coordinen sus calendarios electorales con el nacional, una decisión que cada distrito define de manera autónoma y que históricamente los gobernadores utilizan para preservar su poder político.
Dentro del proyecto, la supresión de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias será el principal eje de discusión. Sin embargo, el destino de ese sistema electoral depende en gran medida del peronismo, donde existen posturas contrapuestas sobre su continuidad. Mientras tanto, los aliados habituales del oficialismo —el PRO y la UCR— todavía no fijaron una posición definitiva sobre el tema.
La discusión ya había comenzado a asomar el año pasado, cuando se logró un acuerdo limitado para suspender las primarias de agosto en el marco de las elecciones legislativas. En cambio, cuando se trata de comicios ejecutivos, para los espacios opositores suele resultar útil contar con PASO para resolver internas y ordenar candidaturas.
En la Casa Rosada consideran que el debate no debería dilatarse y pretenden instalarlo rápidamente en la agenda parlamentaria. Junto con la reforma política, el oficialismo quiere avanzar en una nueva ley de inteligencia que respalde los cambios realizados mediante el decreto firmado por Milei en diciembre, antes de que la oposición intente revertir esa medida.
La negociación de Javier Milei
La intención de condicionar el calendario electoral de las provincias no es nueva. Ya había sido parte de la frustrada reforma política impulsada en 2016 durante el gobierno de Mauricio Macri, que tampoco logró prosperar. Los gobernadores mantienen la potestad constitucional de decidir cuándo se vota en sus territorios, lo que terminó frustrando aquel intento.
Al igual que le ocurría al líder del PRO, a Milei tampoco le resulta conveniente que, durante los años de renovación presidencial, el país tenga elecciones locales casi todos los fines de semana. Muchos analistas utilizan esos resultados como un termómetro político nacional, algo que el actual Presidente vivió de cerca en 2023, cuando debió emitir comunicados antes de varias elecciones provinciales para aclarar que su espacio no presentaba listas.
Para desalentar que las provincias adelanten sus comicios, el proyecto incluiría la modalidad de elecciones concurrentes. Ese sistema permitiría que cada distrito incorpore sus categorías locales a la boleta única utilizada en la elección nacional, evitando que los votantes deban concurrir a las urnas en fechas separadas.
De hecho, Karina Milei ya instruyó a los dirigentes territoriales de La Libertad Avanza para que impulsen este esquema en las legislaturas provinciales. Si las provincias decidieran conservar el sistema tradicional, la reforma debería contemplar la realización de dos votaciones distintas dentro de cada establecimiento educativo.
Fuentes de LLA explicaron que el Gobierno piensa combinar esta discusión con la relación política que mantiene con algunos gobernadores aliados. «Ya quedó claro que, si se anticipan los comicios, podemos presentar candidatos y romper la Legislatura. La negociación va a pasar por ahí», advierten desde el oficialismo. En ese contexto, la reforma política también funcionaría como un mecanismo para exigir definiciones a los mandatarios provinciales.
Financiamiento de la política, la otra pelea
Otro capítulo del proyecto que promete generar fuertes discusiones es el financiamiento de los partidos políticos. El tema fue mencionado por Milei durante su discurso ante el Congreso, cuando planteó la necesidad de «transparentar la relación entre el empresariado y la política».
Dentro del Gobierno todavía no hay un borrador definitivo, pero cerca del Presidente señalan que admira el modelo estadounidense, que habilita aportes directos del sector privado a los candidatos sin los límites que existen en la legislación argentina.
Durante la apertura de sesiones ordinarias, el mandatario también volvió a mencionar la idea de avanzar hacia un sistema de votación por circunscripciones. «Necesitamos que los representantes sean responsables ante sus representados», afirmó. Sin embargo, incluso dentro del propio oficialismo en el Congreso reconocen que esa propuesta tiene escasas posibilidades de avanzar.
Más allá de esos debates, la eliminación de las PASO aparece como el punto central de la reforma. Milei busca evitar que una primaria en agosto de 2027 anticipe el clima electoral de la elección presidencial de octubre. La experiencia reciente pesa: cuando se convirtió en el candidato más votado en las primarias de 2023, la reacción de los mercados generó una fuerte turbulencia económica. Meses después, terminó llegando a la Presidencia.
