Desde Juntos por el Cambio hasta la izquierda e incluso equipos de futbol, el candidato a presidente de la Nación busca apoyo en donde sea para lograr ganar la última batalla electoral. Los traspies desde su derrota electoral lo muestran abrumado e inestable. Otra denuncia por su frase «vengo a ponerle la tapa al ataúd del kirchnerismo»
Javier Milei dará batalla a la presidencia a pesar de haber defraudado las expectativas que él mismo alimentó cuando dijo que iba a ganar en primera vuelta. De entrada trazó el foco con el que buscará el poder: “El objetivo es terminar con el kirchnerismo. Es lo más nefasto que dio la historia de la democracia moderna. Si todos los que queremos un cambio no estamos juntos nos hundimos. O cambiamos o nos hundimos”, dijo, a las 23hs, en el hotel del microcentro donde reunió a sus seguidores. La palabra casta dejó de ser su objetivo principal y se colgó la bandera del antikirchnerismo que quedó huérfana con la caída de Patricia Bullrich y el macrismo. Le hizo un guiño a Jorge Macri y prometió “tabula rasa” para quienes quieran sumarse a la campaña contra Massa. Sin embargo, cambiar tan radicalmente su discurso y ofrecer lugar a muchos dirigentes que él mismo despotricó puede generarle una imagen diferente a la que viene armando hasta ahora.
Los libertarios se encontraron con un techo de hierro que los tomó por sorpresa. Sabían desde principios de semana que no les alcanzaría para ganar en primera vuelta y sin embargo Milei cerró la campaña con un discurso en el que instaló la expectativa de esa hazaña. Su alianza con Luis Barrionuevo -que no le aportó el aparato de fiscalización que había prometido- y una campaña alejada de la moderación lo estancó en el 30%.
Tras el resultado del domingo, Milei cambió su estrategia para el balotaje del 19 de noviembre y en declaraciones a la prensa aseguró que podría sumar a la excandidata presidencial Patricia Bullrich como ministra de seguridad y a la izquierda en el ministerio de Capital Humano a pesar de las distintas agresiones y críticas que venía realizando hasta el momento.
«En ese tema son los que más saben, y pueden ayudar, por lo tanto me importa tres rábanos lo que piensen de la teoría valor-trabajo«, afirmó Milei sobre la izquierda en declaraciones radiales generando un fuerte contraste con anteriores declaraciones donde llegó a decir que los socialistas «son escoria humana» y a calificarlos como «zurdos de mierda«.
Asimismo, ahora el libertario dijo que incorporaría a Patricia Bullrich al ministerio de Seguridad, semanas después de acusarla de poner bombas en los jardines de infantes y de tildarla de «montonera asesina».
«Si quiere sumarse, ¿cómo no la voy a sumar? Ha sido exitosa combatiendo la inseguridad. Por lo tanto, no tenemos problema», dijo Milei a Radio El Observador.
En busca de adhesiones al ballotage, Milei incluso dejaría a su candidata a vice, Victoria Villaruel, sin la posibilidad de elegir al ministro de Seguridad, como se había planteado después de las primarias.
«Acá hubo una campaña durísima, no resolvimos las diferencias de la mejor manera posible y derivó en una situación tremendamente hostil, pero estoy dispuesto a dejar todo eso en el pasado, no remover nada por un objetivo mas importante que es ganarle al kirchnerismo», dijo el líder de LLA.
Además de sus desdichos y sus sorpresivas invitaciones a espacios que ha insultado sin ningún tipo de estupor, Milei suma por estas horas una nueva denuncia por la frase «vengo a ponerle la tapa al ataúd del kirchnerismo«, pronunciada en el marco de su discurso tras conocerse los resultados de las elecciones del último domingo y reiterada en una entrevista televisiva.
La denuncia se hizo por el posible delito de «incitación a la violencia colectiva» a raíz de esa frase que dijo el candidato en relación a «ganarle al kirchnerismo».
Como dato casi de color, el economista optó por invertir su pensamiento hacia el equipo de fútbol que había descalificado unos meses atrás.
Alguna vez contó, además, que es hincha de Boca, pero que en los últimos años fue muy crítico. Por eso sorprendió con su última declaración, en diálogo con Radio Mitre: «El 4 de noviembre quiero que gane el equipo argentino frente a Brasil». Minutos más tarde insistió: «Quiero que gane Boca».
El economista de 53 años había expresado, semanas atrás, que había perdido su fanatismo por el Xeneize: «Yo era de Boca, era intensamente de Boca, hasta que el señor (Daniel) Angelici lo trajo a (Juan Román) Riquelme a robar por un acto populista«. Se refería, en rigor, a la compra del máximo ídolo a Villarreal por parte del Xeneize en 2008, cuando Angelici era el tesorero -renunció en 2010-.
Ahora, después del traspié en las elecciones generales que lo harán llegar golpeado al balotaje, decidió revertir su postura pública y acercarse al espíritu xeneize, sobre todo antes de una final tan importante como la que se jugará en el Maracaná.
Preocupado por mantener cohesionado a su equipo de cara a la contienda contra Sergio Massa y en medio de las negociaciones subterráneas con el PRO, Javier Milei convocó a una mesa política anoche en el hotel Libertador, que se transformó en el comando de campaña de La Libertad Avanza desde el sábado y continúa como epicentro de los encuentros del frente de derecha en el inicio de la carrera hacia el balotaje del 19 de noviembre.
Durante las últimas 48 horas, Milei empezó a tender puentes con el Pro, y en particular con Mauricio Macri, mientras se dedicaba a analizar los resultados de las Generales con sus asesores más cercanos: el coordinador de los equipos técnicos, Nicolás Posse, el eventual ministro del Interior, Guillermo Francos; y su hermana, Karina Milei. Además, empezó a definir cómo llevará adelante la campaña, un factor que se terminará de definir cuando estén cerrados los eventuales acuerdos políticos con las otras fuerzas opositoras.
Después de sopesar todas las variables, convocó a un cónclave con los suyos, anoche, para pasar en limpio sus ideas, revelar el estado de los acercamientos con Macri, y escuchar las opiniones del resto de los dirigentes de peso de LLA en medio de ciertos resquemores internos por el rumbo que tomará el espacio de ahora en adelante. Además de su hermana, Francos y Posse, estuvieron en el hotel el co-fundador del espacio, Ramiro Marra, que viene de perder la pelea por la Jefatura de Gobierno de CABA contra Jorge Macri y Leandro Santoro; la candidata a vicepresidenta, Victoria Villarruel; y la -ahora- ex aspirante a la gobernación bonaerense, Carolina Píparo.
Milei se mantendrá firme en su puesto, aunque se enfrente a una pelea complicada, que genera inquietud. Están convencidos de que Massa cerró un acuerdo con el sector del radicalismo que responde a Gerardo Morales, y en CABA con Emiliano Yacobitti. Y vieron, el domingo, que los gobernadores del norte y los intendentes bonaerenses del PJ y el kirchnerismo activaron efectivamente sus aparatos en el territorio, algo que no habían hecho en las PASO y repetirán en noviembre. Además, admiten que no tuvieron la ayuda para fiscalizar que sí habían obtenido de parte del peronismo en agosto, y descuentan que no la tendrán en el último round.
Ahora esperan con ansias una señal clara de parte de Mauricio Macri, con quien Milei ya se habría comunicado directamente, si bien en ninguno de los dos espacios desmintieron ni confirmaron las consultas al respecto. Sobre ese deseado pacto vislumbran algunas complicaciones y sienten mayormente incertidumbre, pero se muestran optimistas. “Si hay dos tipos peleados en una pieza y está por entrar un tigre, por más peleados que estén van a trabajar juntos. Acá es lo mismo”, metaforizó un armador de LLA. “Si Massa gana, Macri se tiene que ir del país. No tiene otra opción que aliarse con Milei”, agregó uno de sus asesores, confiado.
Hoy será un día clave en la arena política nacional, y en especial para la oposición. Juntos por el Cambio tiene prevista una reunión para definir cómo enfrenta la tempranísima oferta de Milei, previsible tras el resultado del domingo, donde Patricia Bullrich quedó eliminada de la contienda hacia la segunda vuelta. Los libertarios seguirán con atención el resultado de esas conversaciones, que se prevén muy tensas, y donde ven al radicalismo más cerca del oficialismo que de la oposición. “Javier tiene todo para ofrecerles, básicamente porque no tiene un equipo propio. Ministerios, secretarías, lo que quieran”, dijo, esperanzado, un referente de sus filas, en referencia a un eventual co-gobierno.
Por lo pronto, festejaron los guiños de algunos dirigentes de segunda línea de la fuerza que fundó el ex presidente, a través de la red social X. “No es tiempo de tibios. Voy a apoyar a Javier Milei, porque es Libertad o Delincuencia”, escribió en mayúsculas Javier Iguacel, ex titular de Vialidad Nacional y aliado de Bullrich. Mientras que el titular de Republicanos Unidos, que se acercó a la ex ministra de Seguridad de Macri durante la campaña para las PASO y soñaba con ser su compañero de fórmula, dijo: “Voy a combatir a cualquier dirigente que quiera apoyar a Massa en el balotaje”.
Además, dos referentes del PRO en el interior, el misionero Pedro Puerta y el neuquino Leandro López, se manifestaron abiertamente a favor de un acuerdo. “Hoy inicia una nueva oposición en Argentina. Juntos por el Cambio necesita dar un fuerte giro hacia las ideas de la Libertad”, dijo el primero. “Creo que es obvio, pero por las dudas lo digo: voto a Milei. No al kirchnerismo”, expresó el segundo.
“Los gestos de todos ellos nos parecieron muy bien, invitan a imitar”, dijo un miembro de la cúpula de LLA. Y reveló que no descartan diálogos con el sector de la UCR liderado por Martín Lousteau, y con el peronismo disidente de Juan Schiaretti. “Estamos hablando con todos aquellos dirigentes que le dicen que no a Massa”, resumieron. “Algunos radicales ya arreglaron con Massa. Hay otros que no. Se va a ir viendo”, agregaron. .
Hoy habrá otra reunión política en LLA, esta vez, con los senadores y diputados electos del interior: Bartolomé Abdala, de San Luis, Francisco Paoltroni, de Formosa, y César Treffinger, de Chubut; Nadia Márquez, de Neuquén; Lorena Villaverde, de Río Negro, Romina Diez, de Santa Fe. También estarán Alfredo Olmedo, de Salta, que obtuvo una banca en el Parlasur y Agustín Coto, legislador en Tierra del Fuego.
Este miércoles, cuando se cumplan 72 horas después de los resultados de las Generales, las resoluciones de Juntos por el Cambio les permitirán a los libertarios conocer con mayor claridad cuáles son sus posibilidades frente a la segunda vuelta. Tienen muy claro que solos sus chances disminuirán ostensiblemente si no logran un acuerdo, al menos, con el Pro.
