El Presidente anticipó que la Argentina será el primer país que se apegará al régimen de reciprocidad comercial impuesto por Trump, aranceles incluidos al acero y al aluminio.
Ante un público afín en la conferencia CPAC, nuevo hogar de la derecha global, que le regaló varios aplausos, el presidente Javier Milei mostró en su última día en Estados Unidos su versión más trumpista.
“Hoy podemos decir que la era del Estado omnipresente ha terminado”, lanzó Milei, apenas arrancó su discurso, desatando uno de los primeros aplausos de la audiencia.
Milei anticipó que la Argentina será el primer país que se apegará al régimen de reciprocidad comercial impuesto por Trump, aranceles incluidos al acero y al aluminio: “Por eso quiero aprovechar para anunciar que la Argentina quiere ser el primer país del mundo en sumarse a este acuerdo de recíproco que pide la administración de Trump en materia comercial. De hecho, si no estuviéramos restringidos por el Mercosur, la Argentina estaría trabajando en un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos”, indicó.
Su foco fue mostrar que Trump y él son, esencialmente, lo mismo: “Es un outsider al igual que yo. La tarea que tenemos por delante no es para políticos tradicionales que han vivido toda su vida del sistema, es para gente que no le debe nada a nadie, que sabe que es más importante el cambio que el poder por el poder mismo», afirmó.
“Dicen que Trump y yo somos un peligro para la democracia, pero en realidad están diciendo que somos un peligro par ellos”, fue otra de sus definiciones. “Somos su peor pesadilla, venimos por sus privilegios, habiendo sido elegidos por una mayoría de nuestros pueblos para quitarles lo que no les pertenece”, reforzó después.
