El Presidente participó de la Argentina Week con mandatarios provinciales y funcionarios del Gobierno. Ante empresarios internacionales, ratificó el rumbo económico, defendió el pago de la deuda y volvió a cuestionar a sectores del empresariado industrial.
El presidente Javier Milei encabezó en Nueva York una ofensiva política y económica frente a inversores internacionales durante la Argentina Week, el foro que reunió a empresarios, bancos y fondos de inversión interesados en proyectos en el país. El mandatario llegó acompañado por gobernadores de distintas provincias y por funcionarios de su gabinete. La estrategia oficial apuntó a exhibir respaldo político al programa económico libertario y a mostrar oportunidades de negocios en sectores clave.
La comitiva incluyó a mandatarios provinciales de diferentes signos políticos. Participaron Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta) y Claudio Vidal (Santa Cruz), quienes presentaron proyectos vinculados al desarrollo minero y a la explotación de minerales críticos. También expusieron gobernadores de distritos con fuerte peso energético, entre ellos Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut) y Juan Pablo Valdés (Corrientes).
El Gobierno buscó que cada provincia mostrara su potencial ante el capital internacional. Las presentaciones incluyeron iniciativas vinculadas a hidrocarburos, energías renovables, gas natural e infraestructura logística para exportaciones. La presencia de los gobernadores funcionó como una señal política hacia el mercado financiero global, en un momento en el que la Casa Rosada intenta atraer inversiones tras la apertura económica impulsada por la gestión libertaria.
Durante su exposición ante ejecutivos y empresarios, Milei defendió el rumbo económico y planteó que su administración busca consolidar un modelo basado en la competencia y en la reducción de regulaciones estatales. En ese contexto, también lanzó críticas contra parte del empresariado industrial argentino.
“No somos antiempresa”, afirmó el Presidente frente a los inversores, aunque cuestionó a algunos sectores a los que señaló como beneficiarios de privilegios vinculados al poder político.
El mandatario también dedicó un tramo central de su discurso a la política fiscal y al frente financiero. Allí ratificó que su administración sostendrá la estrategia de equilibrio en las cuentas públicas y el cumplimiento de los compromisos de deuda.
“El déficit cero hace que el superávit primario cubra el pago de intereses, por ende la deuda no varía. Consecuentemente, la relación deuda-producto es no creciente, por ende Argentina es solvente intertemporalmente”, sostuvo. Y remarcó ante los presentes: “Vamos a seguir pagando, no vamos a ceder en esa política de honrar nuestros compromisos”.
En esa línea, Milei defendió el respeto al derecho de propiedad como uno de los pilares de su programa económico. “Hemos hecho un culto del derecho de propiedad. Hemos logrado hacer una estabilización exitosa sin tener que expropiar a nadie con Plan Bonex, corralitos o cualquiera de esas aberraciones que se hicieron en el pasado”, afirmó.
El Presidente también aseguró que la liberalización económica tendrá impacto directo en el nivel de vida de la población. Según explicó, un esquema con menos regulaciones permitirá que los recursos se asignen con mayor eficiencia.
“Si yo le devuelvo la libertad a los argentinos, que puedan disponer libremente de sus ingresos, obviamente van a asignar los recursos donde les conviene más”, sostuvo. Y agregó que ese proceso provocará un aumento del salario real y del bienestar general: “Eso va a implicar que los salarios sean más altos porque los trabajadores van a sectores más productivos y al mismo tiempo pagan bienes más baratos”.
El jefe de Estado también relativizó el impacto electoral de las decisiones económicas adoptadas por su gobierno. “Si alguna política que fuera justa tuviera una contracara negativa desde el lado de vista electoral, para eso soy un estoico, para bancarme el costo que me tenga que bancar por hacer lo correcto”, afirmó.
La agenda internacional del Presidente continuará en los próximos días con nuevas actividades en el exterior. Tras su paso por Nueva York, Milei viajará a Chile para participar de la asunción presidencial de José Antonio Kast. Luego seguirá rumbo a España, donde cerrará el Foro Económico de Madrid con un discurso ante empresarios y dirigentes políticos.
Con esta gira, el Gobierno intentó reforzar su mensaje ante los mercados internacionales: equilibrio fiscal, respeto a la propiedad privada y apertura económica como base para atraer inversiones a la Argentina.
