En la Casa Rosada ya trabajan en una modificación profunda del sistema electoral con un objetivo político claro: eliminar de manera permanente las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). La iniciativa, que el oficialismo planea enviar al Congreso en 2026, tendría un fuerte impacto en la estrategia del peronismo de cara a 2027, cuando el Partido Justicialista deberá definir su candidato presidencial para enfrentar la eventual reelección de Javier Milei.
Una fuente de máximo nivel del Ejecutivo confirmó la decisión: «Vamos por la eliminación definitiva de las PASO este año. Está dentro del proyecto de reforma electoral». La intención del Gobierno es que no se trate de una simple suspensión, como ocurrió en febrero pasado, sino de una derogación definitiva del mecanismo.
En el oficialismo consideran que las primarias podrían convertirse en una herramienta clave para la oposición el próximo año, tanto para ordenar la interna del PJ como en distritos donde La Libertad Avanza buscará disputar poder a estructuras provinciales consolidadas. Esa discusión atraviesa hoy al Gobierno: sellar acuerdos con gobernadores y fuerzas locales o competir directamente contra ellos en sus propios territorios.
La reforma electoral figura entre los primeros proyectos que el Poder Ejecutivo prevé girar al Parlamento. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, ratificó públicamente la intención en una entrevista televisiva.
Durante la apertura de sesiones ordinarias, Javier Milei adelantó el rumbo que pretende imprimirle al debate: «Necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral, para que los representantes sean responsables ante sus representados. Y esto implica también reformar cómo se financian los partidos políticos, para brindar transparencia a las relaciones entre el empresariado y la política. Éste es el camino para eliminar la influencia de las mafias y el narcotráfico en los asuntos del Estado».
El financiamiento partidario es, de hecho, uno de los ejes centrales de la iniciativa. Según se supo, el borrador que analiza el Presidente fue elaborado en gran medida por Santiago Caputo junto a su equipo. Desde el entorno libertario describen el proyecto en términos ambiciosos: «Es la transformación más grande que se viene de la política. Es la forma real de transformar la política. Se terminan los curros».
Además de eliminar las PASO, el Gobierno pretende extender la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) a las 23 provincias. Aunque cada distrito conserva autonomía para definir su propio sistema electoral en comicios locales, el mileísmo apuesta a promover este formato en todo el país como parte de la reconfiguración política que impulsa.
