Es por el miedo a un corralito en Estados Unidos. El Gobierno estudia medidas para favorecer el blanqueo de capitales fugados. Claudio Zlotnik.
María M. llamó por teléfono a una agencia de bolsa de la City y preguntó cuánto le costaba traer sus ahorros desde Estados Unidos. En total tenía unos 250 mil dólares depositados en el Wachovia, uno de los bancos rescatados en medio de la crisis en Estados Unidos. A María le pasaron un presupuesto de 8.750 dólares, equivalentes al 3,5% de su colocación.
Dio el visto bueno y en 24 horas pudo reencontrarse con su dinero. Como María, hay miles de argentinos que están repatriando ahorros. En el Gobierno estiman que en el último mes llegaron 1.000 millones de dólares desde Wall Street. Y analizan flexibilizar normas para acelerar el ingreso de capitales.
La repatriación de divisas se produce por la desconfianza de los inversores en el sistema financiero estadounidense. Impensable hasta hace poco tiempo, en Estados Unidos, y también en Europa, existe una corrida de ahorristas que sacan su dinero de los bancos por temor a un corralito. El caso argentino se expande por las casillas de correo electrónico de los inversores. Fue en este contexto que el proyecto de salvataje bancario por 700 mil millones de dólares elevó la garantía de los depósitos de 100 mil a 250 mil dólares.
El ingreso de dólares desde el exterior, revelado por Crítica de la Argentina hace dos semanas, se aceleró en las últimas jornadas con la profundización de la crisis financiera en Estados Unidos. Por ese motivo, el costo de repatriar el dinero se encareció del 2 al 3,5% del capital.
