El intendente impulsó una mesa de trabajo con autoridades educativas y de seguridad. Buscó reforzar la prevención y acelerar la reacción ante episodios que generaron alarma en la comunidad.
La sucesión de amenazas en escuelas de Morón encendió alertas en el sistema educativo local. Frente a ese escenario, el intendente Lucas Ghi pidió una intervención inmediata y articulada. El Municipio avanzó con una reunión clave junto a funcionarios del área educativa bonaerense y fuerzas de seguridad.
El encuentro reunió a inspectores regionales, autoridades distritales y representantes de la gestión local. Participaron la inspectora jefa regional Eliana González Di Martino, la titular regional de la Dirección de Educación de Gestión Privada, Elva Pereira, y la inspectora jefa distrital Natalia Díaz. También asistieron el secretario de Seguridad, Damián Cardoso, el secretario de Salud, Jacobo Netel, el concejal José María Ghi y la subsecretaria de Educación municipal, Lorelei Arnaudin.
El eje de la convocatoria fue claro: fortalecer la prevención y definir respuestas rápidas ante hechos de violencia y amenazas en el ámbito escolar. La preocupación creció en las últimas semanas y obligó a una reacción coordinada entre distintos niveles del Estado.
La iniciativa se enmarcó en el programa “Mi Escuela Segura”, una campaña que apuntó a instalar pautas de convivencia y responsabilidad dentro de la comunidad educativa. Desde el Municipio señalaron que el objetivo central consistió en ordenar criterios de intervención y evitar la dispersión de acciones ante cada episodio.
Durante la jornada, los equipos técnicos intercambiaron herramientas y protocolos. Se avanzó en un esquema de acción conjunta para responder con mayor velocidad frente a situaciones de conflicto. La coordinación con fuerzas de seguridad formó parte de ese diseño.
En paralelo, el gobierno local ratificó la necesidad de acompañar a estudiantes, docentes y familias. El impacto de las amenazas generó inquietud en distintos establecimientos. Por eso, el abordaje incluyó tanto medidas de seguridad como instancias de contención.
Con este movimiento, Ghi buscó mostrar control en un contexto sensible y fijó una línea de trabajo con la Provincia para frenar la escalada de amenazas en las escuelas de Morón.
