No sé qué hubiera sucedido con este golpeado país, si no hubiera aparecido Néstor, dice Osvaldo Lobato y continúa…
Yo, que nací peronista por influjo de mi padre, aprendí con el tiempo que ese sentir formaba parte de la gran mayoría de los argentinos, porque esa mayoría era precisamente como yo, de cuna trabajadora y humilde.
Argentina vivió a lo largo de años, al borde de calamidades. Cada vez que parecía amanecer, algo repentino sucedía. Hoy la Patria convoca voluntades. Los verdaderos hombres y mujeres, los trabajadores, los humildes, no deben bajar los brazos. Queda mucho por hacer y la antipatria acecha. Los mismos cobardes que brindan con champaña por la muerte del “hombre de la década”, están aletargados, en espera siniestra.
El pueblo. Ese conglomerado anónimo que merece redención y justicia, deberá surgir fortalecido de este embate nefasto de la suerte. Las Organizaciones Gremiales y el auténtico Peronismo lo saben.
Hoy somos todos deudos, al sufrimiento infinito de Cristina y de sus hijos se le suma el dolor de todo un pueblo, de los “grasitas” de Evita, de los trabajadores de Perón y de los jóvenes argentinos que deberán levantar estas banderas de dignidad e independencia que Néstor impulsara, para instalarlas definitivamente en el corazón de las generaciones futuras.
FIRMA: Osvaldo Esteban Lobato, Secretario General Unión Obrera Metalúrgica Seccional San Martín, Trabajador Metalúrgico, Militante y Concejal Peronista

