El ex presidente criticó a los magistrados que lo dejaron a un paso del juicio oral por la causa de sobornos. "Le temen a la prensa o al poder", dijo.
El ex presidente Fernando de la Rúa reiteró su inocencia y volvió a criticar a los jueces que este martes dictaron su procesamiento por el caso de coimas en el Senado para aprobar la ley de flexibilización laboral. Definió a los fallos como una "herejía jurídica", que atribuyó a "una operación política" para hacerle "pagar el precio de haber sido presidente".
Para De la Rúa, los magistrados le atribuyen "culpa por conocimiento presunto, sin pruebas", lo que consideró "ridículo y absurdo".
El ex mandatario radical, en diálogo con radio América, consideró que los jueces "no quieren ponerse contra la corriente, le temen a la prensa o al poder". Además estimó que su ex vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez, quien también presumió que él participó de una reunión para decidir el pago de coimas, "no sabe nada; presume, cree".
De la Rúa quedó a un paso del juicio oral en la causa por sobornos en el Senado. La Cámara Federal confirmó su procesamiento en una resolución que ratifica la sospecha de que el entonces jefe de Estado no fue ajeno a la maniobra que facilitó la aprobación de la Ley de Reforma Laboral en abril de 2000, conocida como Ley Banelco y que involucra a otros ocho ex funcionarios y senadores.
“Resulta impensable, a esta altura, que el entonces secretario de Inteligencia (Fernando de Santibañes) o el ministro de Trabajo (Alberto Flamarique) actuaran en cumplimiento de un plan común inconsulto o en su propio beneficio”, sostuvieron los jueces. De la Rúa se transformará en el segundo ex presidente que, desde el reestablecimiento de la democracia, enfrentará un juicio por corrupción. El primero fue su antecesor Carlos Menem, quien aún no escuchó sentencia en la causa por la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia.
