El presidente del PJ provincial confirmó que está dispuesto a competir en internas, defendió su gestión y llamó a una autocrítica del espacio tras la derrota electoral.
El futuro del Partido Justicialista (PJ) bonaerense se convirtió en el nuevo foco de tensión dentro del peronismo. A semanas de la derrota electoral del 26 de octubre, Máximo Kirchner habló públicamente sobre el clima interno del espacio, las diferencias con el gobernador Axel Kicillof y la necesidad de sostener la unidad de cara a los próximos años. «Estoy dispuesto a competir en una interna por el PJ bonaerense y no tengo problemas personales con Axel Kicillof; yo lo voté, no sé qué más quieren que haga«, afirmó el diputado nacional en una entrevista con Radio Con Vos.
El dirigente recordó que asumió la presidencia del PJ provincial «cuando se lo pidieron» y aclaró que no fue su aspiración personal. «El que quiera competir, que compita. Todos tienen derecho», expresó. Kirchner también señaló que en 2024 había propuesto adelantar los comicios internos, pero que «nadie llamó, nadie quiso». Sus declaraciones se conocieron luego de que la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, manifestara su deseo de disputar la conducción del partido.
Aunque el mandato de Kirchner vence el 18 de diciembre, en el peronismo dan por hecho que la elección se postergará para febrero o marzo de 2025. Desde La Cámpora y el cristinismo buscan mantener el control de la estructura partidaria, mientras el gobernador Kicillof y los intendentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) promueven una nueva conducción más cercana a la gestión provincial.
Mariel Fernández se candidateó para el PJ Bonaerense: «Si hay internas quiero participar»
Los jefes comunales Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Gastón Granados (Ezeiza) impulsan el nombre de Federico Otermín como figura de consenso, mientras otros sectores mencionan a la vicegobernadora, Verónica Magario como posible candidata de unidad.
Kirchner confirmó que analiza convocar a elecciones en febrero, «en el marco de los 80 años del triunfo del peronismo», y ratificó que está dispuesto a someter su liderazgo al voto de los afiliados. «Cuando hubo que elegir, para mí era Axel. Y si me tocara decidirlo, no dudaría. No personalizo los conflictos», aseguró el presidente del PJ, descartando cualquier disputa personal con el gobernador bonaerense.
Desde el entorno del mandatario provincial, en tanto, aseguran que el foco está puesto en reordenar el partido desde el territorio y priorizar la gestión. Andrés Cuervo Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad, subrayó que «la discusión del PJ vendrá después del presupuesto y del refinanciamiento de la deuda”, en referencia al tratamiento del Presupuesto 2026.
Kirchner, por su parte, hizo un llamado a la autocrítica tras la derrota electoral. Reconoció que el peronismo perdió iniciativa y vocación de poder luego de la experiencia del Frente de Todos. «La ausencia de propósito colectivo es lo que aleja a muchos votantes. El desafío es acercar la palabra a la acción y ser más decididos. Necesitamos recuperar la confianza de la sociedad con hechos, no solo discursos», sostuvo.
El diputado se refirió también a la situación económica. Defendió la importancia del superávit fiscal, aunque con matices: «Siempre que puedas tener los números ordenados es importante, pero el equilibrio fiscal no debe lograrse a costa de romper la cohesión social”. Y advirtió sobre la realidad económica de los hogares argentinos: «El nivel de endeudamiento de las familias es alarmante. La mayoría recurre a préstamos para llegar a fin de mes. El peronismo tiene que ofrecer respuestas reales y sostenidas».
