El ex presidente observa a más de 10 mil kilometros como el Gobierno surfea entre escándalos para llegar de la mejor manera al 26 de octubre.
El Gobierno encara la tarea titánica de enderezar su rumbo y relanzar la campaña a 20 días de las elecciones nacionales, luego del escándalo que generó el vínculo entre Espert y Fred Machado. Desde España, Mauricio Macri observa cuál es el desenlace electoral entre tanta polémica.
El vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza atravesó diferentes estadíos, desde las diferencias, como sucedió en la Ciudad de Buenos Aires, hasta la alianza y su posterior enfriamiento de las relaciones. A pesar de competir en la misma lista, la campaña deja la sensación de que solo es impulsada por el oficialismo, mientras que en el espacio republicano delegan esa responsabilidad.
La Ciudad de Buenos Aires es un caso que refleja claramente esta situación, con un oficialismo local que no hace campaña a pesar de que se ponen en juego tres bancas en el Senado y 13 lugares en la Cámara de Diputados. Lo mismo sucede en los distritos en los que los referentes del PRO se mostraron en contra del acuerdo con el espacio violeta.
Semanas atrás el propio Mauricio Macri reveló que no tenía diálogo con el presidente luego de convocar a una serie de reuniones con los candidatos del PRO. Tras su reaparición pública, el ex mandatario mantuvo dos encuentros con Javier Milei en la Quinta de Olivos.
“Tuvimos una muy buena charla con el Presidente. Después del 26 de octubre seguiremos trabajando por el cambio profundo que la Argentina necesita”, planteó en su cuenta de X. La imagen de los dos dirigentes no terminó por reflejar un clima amistoso, ya que, luego de ese encuentro Macri volvió a desaparecer de la escena y dejó la campaña en manos de los libertarios (en una semana donde estalló el escándalo con Espert).
Es aquí donde surgen las dudas sobre el futuro del PRO, en donde muchos dirigentes cercanos a Macri aseguran que el rumbo del Gobierno debe ser la ampliación de sus relaciones, como podría ser Provincias Unidas, el espacio de los gobernadores. También dejaron trascender el enojo por el trato hacia el PRO.
