Presentó a Santiago Cantón, ex funcionario de la OEA. Hablaron de ampliar el tema para que no apunte sólo al pasado.
En 2011, Hugo Chávez lo llamó “excremento puro”. Dos años después, Sergio Massa lo incorpora como “asesor de lujo” en el Frente Renovador. Se trata de Santiago Cantón, durante once años secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un hombre que desde ese puesto denunció violaciones de derechos humanos en Venezuela –de ahí el encono del ex presidente– y que, al igual que el intendente de Tigre, se hamaca entre las cosas que ha hecho bien la Casa Rosada y las que considera negativas para el rumbo del país. Su designación no hace más que reforzar las aspiraciones presidenciales de Massa: si bien fue presentado como asesor para proyectos parlamentarios, el anuncio tiene mas que ver con una señal hacia 2015 que con el corto plazo.
“Me tenés que ayudar con los temas internacionales”, le propuso Massa a principios de año, cuando comenzaba a cobrar fuerza la idea de ser candidato a diputado. “Contá conmigo”, le dijo Cantón, vía Skype, desde Washington, donde está radicado. Se conocen desde chicos: los dos nacieron en el partido de San Martín y trabajaron juntos cuando Massa estuvo en la ANSeS. Los dos, también, coincidieron en celebrar la política de derechos humanos de la primera época del kirchnerismo, aunque poco a poco fueron tomando distancia hasta llegar a la ruptura.
“En derechos humanos el Gobierno ha sido extraordinario. Ha logrado que se juzgara a quienes cometieron violaciones, torturas y desapariciones y es un ejemplo a nivel mundial.
Pero no sólo hay que juzgar las violaciones del pasado, hay que profundizar. Hay que avanzar en la trata de personas, en el combate contra la violencia de género, en la capacitación de la Policía, en la defensa de los pueblos originarios y en una mejora de la seguridad que abarque la salud, el trabajo y la prevención”, dijo Cantón. Otro foco de sus críticas fue la designación de Milani como jefe del Ejército.
“No puede conducir la fuerza quien está sospechado de cosas tan graves en la dictadura. Es un disparate”, sostuvo.
Massa coincidió en que Argentina “no tiene que dar un paso atrás en todo lo que se consiguió”, luego de haber puesto en el banquillo de la Justicia a los genocidas, aunque fue severo por la forma en que lo encaró el oficialismo: “No fue una política de Estado. Los derechos humanos no pueden ser de un sector político determinado”. Ambos dijeron que el kirchnerismo “se apropió del tema”, pero negaron que “el giro de 180 grados que dio el Gobierno con relación a los noventa” –así lo definió Cantón– haya sido negativo: al contrario, afirmaron que la gestión que arranque en 2015 deberá “conservar y profundizar” los logros.
FUENTE: Clarín
