El futuro ministro y el gobernador de la provincia más importante para Cristina continúan aceitando vínculos.
Durante todo el fin de semana, el nuevo ministro de Economía, Producción y Agricultura, Sergio Massa, mantuvo el teléfono abierto. Entre mensajes y encuentros, uno de los dirigentes con los que mantuvo un acercamiento pleno fue el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Con el mandatario bonaerense, y uno de los principales referentes económicos de la vicepresidenta Cristina Kirchner, Massa repasó punto por punto el plan de la gestión. Sobre todo, teniendo en cuenta que la provincia es el bastión clave de Cristina donde no quiere perder votos.
“Están conversando el plan económico, punto por punto”, describen testigos de esa relación que no es nueva y que ahora, más que nunca, es de mutua necesidad para la supervivencia política y los proyectos de ambos dirigentes.
La llegada de Massa empoderado en súper ministro recibió este lunes el apoyo político que faltaba en público para su desembarco: el de Cristina, con quien mantuvo una reunión en el despacho de la titular del Senado.
Pero el empuje con el que el saliente presidente de la Cámara de Diputados se sentará en el gabinete de Alberto Fernández viene atado con los gobernadores peronistas, que le habían transmitido al jefe de Estado su preocupación por la corrida del dólar y le exigían un golpe de timón. En la previa a su designación, algunos formaron parte del operativo clamor para que ese golpe lo ejecute con Massa como ministro.
Kicillof repasó con Massa los puntos centrales que deberá afrontar el nuevo ministro. Según trascendió, el gobernador bonaerense aprueba la metodología o las formas con las que Massa asumirá empoderado. Puntualmente, lo que tiene que ver con la coordinación de las diferentes áreas en materia económica, financiera y productiva. Cree que así debe hacerse y no como ocurrió durante la primera parte del gobierno de Alberto Fernández: con una interna en el ministerio de Economía entre Martín Guzmán.
Kicillof reconoce a Cristina Kirchner como su conductora política y no iba dar señales fuertes en público hasta tanto la Vicepresidenta no lo hiciera. De hecho, el día que se terminó de confirmar la llegada de Massa al Poder Ejecutivo, el bonaerense estuvo de recorrida por la Sexta sección electoral. Tampoco se sumó a la presión que sí empujaron intendentes bonaerenses del peronismo y algunos de sus ministros provinciales como Leonardo Nardini, de Infraestructura; Jorge D’Onofrio, el representante del Frente Renovador en el gabinete bonaerense y titular de Transporte o, incluso, el Jefe de Gabinete, Martín Insaurralde.
