Se trata de Héctor Capaccioli, a cargo de la Superintendencia de Salud. Era uno de los hombres que se encargó de la recaudación de fondos para la campaña presidencial. Había recibido 4 cheques del asesinado Sebastián Forza. Su cargo será ocupado por Juan Rinaldi, un abogado vinculado a Moyano. También hubo rumores sobre el alejamiento de Romina Picolotti, secretaria de Ambiente.
En una movida destinada a despejar las filas oficiales de funcionarios ligados a Alberto Fernández, el jefe de Gabinete Sergio Massa, echó a Héctor Capaccioli, quien se encontraba al frente de la estratégica Superintendencia de Salud -que controla las obras sociales- y supo jugar un rol clave en la recaudación de fondos para la campaña presidencial de Cristina Kirchner.
Capaccioli mantenía un duro enfrentamiento con la titular de la cartera, Graciela Ocaña. La disputa entre ambos funcionarios había subido de tono en las últimas semanas. "Hay que terminar con los kioscos dentro de la Superintendencia de Salud", había disparado la ex jefa del PAMI.
El ex funcionario ocupaba un cargo estratégico, ya que tenía bajo control los fondos de las obras sociales. De férrea militancia en el albertismo, supo jugar diferentes roles durante su paso por las filas del Gobierno: fue señalado como el hombre clave en la recaudación de fondos para la campaña presidencial kirchnerista. Durante esa misión recibió cuatro cheques de Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez.
Rápido de reflejos, el Gobierno salió de inmediato a dar a conocer el reemplazante de Capaccioli: se trata de Juan Rinaldi, un abogado de estrecha confianza del titular de la CGT, Hugo Moyano.
Rinaldi se desempeñaba como encargado de la Administración de Programas Especiales (APE), la oficina donde se ejecutan los subsidios que solventa la Superintendencia. El APE es un fondo al que recurren las obras sociales cuando deben afrontar prácticas médicas de alto costo. Maneja unos 80 millones de pesos al año.
Además de Capaccioli, la jefatura de Gabinete también dispuso la salida de Claudio Ferreño, quien se encontraba al frente de la subsecretaría de Relaciones Institucionales de la jefatura de Gabinete. Según fuentes oficiales, tras la salida de su jefe político habría solicitado el pase a otra área de Gobierno. Pero ese pedido obtuvo un rechazo tajante que lo dejó con un pie afuera.
El reemplazante de Ferreño sería Juan Amondarain, un ex senador provincial bonaerense cuya base de operaciones se encuentra en La Plata. Allí, precisamente, estuvo vinculado al ex intendente Julio Alak, ahora representante del Estado en Aerolíneas Argentinas. Y ahora mantiene muy buena relación con Pablo Bruera, actual jefe comunal.
La jugada también alcanzaría a la polémica secretaria de Ambiente, Romina Piccolotti. Los rumores sobre su posible salida se adueñaron durante toda la jornada de los pasillos oficiales. Pero desde Casa Rosada salieron a hacerle frente a esas voces y desmintieron en forma rotunda esa posibilidad.
Fuente: Clarñin.com
