Blumberg pidió en Plaza de Mayo que "se apliquen las leyes" para que no haya impunidad. También cuestionó a los jueces. Aclaró que en la Rosada no quisieron recibir su petitorio. En la contramarcha, D’Elía fue duro con él y defendió al Gobierno
MARCHAS Y CONTRAMARCHAS
Por Mara Fernández Brozzi
Esta crónica se inicia antes “de después” de las 19:00hs del jueves 31 de agosto. Hoy, a esa hora, la plaza de Mayo comenzará a llenarse de voces que marcharán contra la inseguridad. Su anfitrión: Juan Carlos Blumberg. Sus seguidores: una gama amplia y diversa la que hoy proclamará seguridad, ¿para todos?
Es esta la pregunta que disparará esta crónica. Y la respuesta la encontremos tal vez después de haber hecho un recorrido sobre palabras y personas. Sobre retóricas y fallidos quizás…
A las 19:30hs aproximadamente se dio inicio a la marcha convocada por el Ingeniero Blumberg. Una plaza colmada de fotos y velas encendidas. Una plaza que parecía contener un reclamo colectivo de mayor seguridad.
Acercándose a lo que puede ser una caprichosa imagen de pluralidad, imagen que pretende ser vista de ese modo, no faltó nadie. Un Pastor Evangélico, Un Sacerdote Católico y un Rabino fueron quienes antecedieron en la palabra a Juan Carlos Blumberg. Todos los credos, todas las razas, todas las voces, ¿todas? En la apariencia de un discurso puede ser, en la observación veloz de un palco también, pero ni las apariencias, ni lo veloz, son pruebas suficientes para elaborar conclusiones acabadas.
Apenas cinco cuadras dividían las aguas, las ideas, las visiones sobre un mismo “aparente” hecho: LA SEGURIDAD. La contramarcha, convocada por el funcionario y ex piquetero Luis D´Elía vistió escenario en el Obelisco.
El líder de la Federación Tierra y Vivienda, Luis D'Elía estuvo acompañado de dirigentes y líderes de organizaciones sociales. Emilio Persico, del Movimiento Evita, expresó en su discurso que: “muchos compañeros no están hoy con nosotros por culpa de los que hoy están en la otra plaza”, estableciendo la diferencia entre unos y otros; diferencia que se encargó de recalcar también D´Elía, quien dijo: “están marchando en plaza de mayo aquellos que no quieren seguridad, sino impunidad para sus delitos atroces, son varios los militares que están marchando detrás de Blumberg”.
De este otro lado, las diferencias se hicieron notar rápidamente también, se vivió una confusa situación entre D'Elía y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quien decidió no ser parte de la contramarcha, y así se abrió del acto convocado en el Obelisco: "Nunca se comunicaron conmigo", aseguró. Y agregó que desconocía la convocatoria de D´Elía.
El ex piquetero D´Elía por su parte sostuvo que los problemas de la seguridad no pasaban por poner más policías en todas partes sino por las políticas sociales que se aplican: “que no se mueran los niños de hambre, que no se nos mueran por enfermedades evitables; y el cumplimiento de los derechos a la salud, a la educación y al trabajo”.
Para sorpresa de muchos, los discursos de los dos oradores principales de las dos marchas, se unieron en algún punto. Ya que el Ingeniero Blumberg hizo alusión a los más humildes en sus palabras; agradeciéndoles por haber ido, por haberse acercado hasta allí por su voluntad: “ni por el choripan ni por la coca cola” expresó. Otro de los puntos mencionados del petitorio es el que hace referencia a la Urbanización de las Villas de Emergencia, en cuanto a este tema Blumberg se dejó llevar, quien sabe bien por qué, y sentenció: “Al eliminar las villas eliminaremos la delincuencia”. Una pregunta al aire: ¿en urbanización tiene que leerse eliminación?
Mientras en esa parte de Buenos Aires los discursos pretendían incluir a todos, un todo demasiado grande como para caber en un análisis minucioso y nada ingenuo. Palabras que querían convencer sobre un reclamo pintado de colectivo: ricos, pobres, derecha, izquierda, judío, cristiano, evangélico, hasta palestino si se hubiese conseguido uno.
El ingeniero Blumberg no criticó de manera directa al Presidente Néstor Kirchner, pero sí criticó al gobierno por su “falta de decisión”. En una demostración de buena conducta, cada vez que las personas presentes en la plaza abucheaban al Presidente o a funcionarios de su Gobierno, él les decía (como bien hace un padre con su hijo travieso, o con una mascota desobediente) “No, no, hay que ayudarlo al Presidente, como buenos ciudadanos tenemos que actuar de esta manera”. Lo curioso de esto era que él mismo tiraba esa primera piedra incitadora e inmediatamente después sermoneaba a sus convocados.
A su vez destacó que “los enemigos del cambio son los que disfrazan la realidad diciendo que sólo pedimos más cárceles y más penas”. Uno de los puntos del famoso petitorio es: adecuar la imputabilidad a la realidad presente, y, disponer la creación de instituciones especializadas que alberguen menores. “La única verdad es la realidad” dijo Blumberg parafraseando al General Perón. La verdad es entonces la de aquellos que según él la disfrazan o la de los puntos del petitorio?No queda muy claro, ¿o sí?
A esta altura los “entiende” son cada vez menos digeribles, o entendibles. De cara al año que se viene puede que esos no entendimientos comiencen a ser dilucidados. Y podamos comprender por qué ahora los humildes importan a la hora de elaborar discursos, por qué las ya famosas marchas fashion del Ingeniero Blumberg incluyen otras caras, sin olvidar que las que siempre estuvieron siguen estando por supuesto.
Fue el mismo Blumberg quien se encargó a lo largo de su, casi inentendible discurso, no sólo por problemas de dicción lo de inentendible, fue quien marcó las diferencias entre un “ellos” y un “nosotros”. En uno de los pasajes dice: “ustedes son los que más sufren la inseguridad”, cómo es entonces, ¿no era que todos los ciudadanos la sufrimos de igual modo?, ¿no son iguales a él esos ciudadanos que padecen la inseguridad?, ¿no son ciudadanos? Por qué enfatizar en el “ellos”. Retórica de un discurso con final anunciado. Fallidos. Retórica. Campaña. Perdón…pero sigo sin entender…¿ENTIENDE?
Marcha, Contramarcha, espaldas a la Contramarcha. Un mismo hecho, diferentes ojos que ven, diferentes pieles que sienten. Diferentes, y en esa diferencia un poco mas de lo mismo. Las aguas siguen divididas, nosotros también.
