En medio de la disputa entre Federico Basualdo y Martín Guzmán, el actual ministro de Desarrollo de la Provincia y uno de los fundadores de La Cámpora reclamó más asistencia social por parte del Estado Nacional.
«Pase lo que pase hoy está claro que el Frente de Todos como coalición llegó a su límite de difusión». La frase corresponde a Iván Schargrodsky, uno de los periodistas más cercanos a la coalición de gobierno. El tuit fue este último viernes por la noche, luego de las idas y vueltas sobre la «fallida» renuncia del subsecretario de Energía, Federico Basualdo.
Las patas del Gobierno crujen más fuerte que nunca. La disputa entre Guzmán y Basualdo personifican dos miradas diferentes dentro de la coalición: «cuidar el déficit» o «gastar más». En plena crisis de coronavirus por la segunda ola, estás dos miradas diferentes parecen dividir y hacer aún más compleja la gestión que ya viene golpeada por el virus y la herencia de Mauricio Macri.
Ayer, el ministro de Desarrollo de la Provincia, Andrés Larroque le puso más leña al fuego y reclamó la continuidad del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). «Siempre entendimos que era indispensable que continuara una política como el IFE; creo que hay un debate abierto respecto a cómo estabilizar medidas en materia de política social de mediano y largo plazo», indicó uno de los fundadores de La Cámpora.
«Creo que hay un debate abierto en ese sentido, sobre cómo estabilizar medidas de política social en mediano y largo plazo. Creemos que debemos poder reconvertir esas instancias en políticas, como la Asignación Universal por Hijo (AUH) para que no reciban ningún tipo de cuestionamientos», agregó
Incluso, el funcionario contó que se encuentra en conversaciones en ese sentido con su par nacional, Daniel Arroyo. “Tenemos que establecer un piso de dignidad y terminar, por lo menos, con la indigencia”, mencionó.
De esta manera, Larroque hace eco de lo que sería el trasfondo en la disputa Basualdo-Guzmán: la exigencia del ala dura del kirchnerismo para que el Estado gaste lo necesario en asistencia social sin importar la cuestión fiscal. Esto último, justamente, es una de las mayores preocupación del ministro de Economía, quien también, en paralelo, negocia con el Fondo Monetario Internacional para poder renegociar la deuda que tomó el ex presidente Macri por 44 mil millones de dólares.
«La política social no debe estar subordinada a la coyuntura. Tenemos que terminar por lo menos con la indigencia», concluyó el cuervo.
